Cómo retomar el gimnasio en septiembre de manera segura
Comparar precios o buscar opiniones son parte de los consejos que desde la Unión de Consumidores de Aragón dan a las personas que estén pensando en apuntarse a un centro deportivo

El final del verano marca inexorablemente el regreso a la rutina y anima a recuperar los buenos propósitos y los hábitos saludables. Entre ellos, aparece con frecuencia la idea de apuntarse a un centro deportivo, bien en forma de eterno retorno penitente para intentar deshacerse otro año más de los excesos estivales o bien como primer paso para abandonar el sedentarismo.
La Unión de Consumidores de Aragón (Ucaragón)(se abre en una nueva ventana) recomienda atender a cuestiones como el periodo de permanencia, la formación del personal y los medios de pago a la hora de apuntarse a un gimnasio.
Comparar precios o buscar opiniones son parte de los consejos que desde la Unión de Consumidores de Aragón dan a las personas que estén pensando en apuntarse a un gimnasio. La clave, indican desde la organización de consumidores, es tomar una "decisión informada" antes de firmar un contrato de este tipo. Para ello, instan a comparar los puntos fuertes de diferentes centros: instalaciones, cercanía al domicilio o trabajo, horarios, precios, parquin, etc.
También, buscar opiniones en internet y redes sociales, así como de amigos y familiares que acudan a un centro de estas características.
Ucaragón recomienda solicitar una visita a las instalaciones, tanto de las salas deportivas como de los vestuarios, para comprobar su equipamiento y limpieza. Así, apuntan que hay gimnasios que ofrecen la posibilidad de probar un día las instalaciones antes de tomar la decisión.
Además, recuerdan que se hace necesario solicitar información detallada con todas las condiciones del contrato. En ese sentido, recuerdan que la publicidad es vinculante, por lo que conviene guardarla tras la firma del contrato.
En cuanto a la cuestión económica, es imprescindible saber si, además de la cantidad mensual, hay que abonar algún importe en concepto de matrícula.
Conviene tener muy claras cuáles son las opciones de pago, bien de carácter mensual, trimestral, semestral o anual, y si hay descuento según la modalidad, o si hay un descuento los primeros meses y qué medios de pago se aplican (efectivo, tarjeta bancaria, domiciliación bancaria).
Hay que comprobar también si figura alguna cláusula de actualización anual de precios al vencimiento del contrato y que no figuren cláusulas en las que la empresa se reserva el derecho a actualizar sus tarifas o a modificar los servicios ofrecidos de manera unilateral.
En este apartado, se hace imprescindible revisar si existe un periodo de permanencia, y la posible penalización por incumplirla y cómo se ha de solicitar la baja. Por ejemplo, si en el en caso de resolución por cuestiones de cambio de lugar de residencia, enfermedad, estudios, trabajo se pueden recuperar las cantidades abonadas según la modalidad de pago y cómo se han de acreditar.
Ucaragón añade que el gimnasio ha de colocar en lugar visible el listado de precios de las actividades que ofertan y el cliente debe exigir siempre una copia del contrato, aunque haya firmado el mismo digitalmente.
Además, los gimnasios están obligados a disponer de hojas de reclamaciones, y debe exhibirse en un lugar visible el cartel de que están a disposición de los usuarios.
