Cómo lograr tener la casa bien ventilada de forma natural todo el año sin perder confort térmico
Tanto la hora del día en que se abren las ventanas como el tiempo en que permanecen abiertas resulta clave para tener la casa más habitable. Una buena ventilación reduce la concentración de CO2, las humedades, los malos olores o las alergias

Ventilar adecuadamente una vivienda de manera natural podría parecer sencillo a primera vista, pero no seguir unas pautas sencillas puede hacer que se logre un mayor o menor confort térmico, tanto en verano como en invierno.
Tan importante es la hora del día en que se abren las ventanas de la casa, como el tiempo en que estas permanecen abiertas. Una buena ventilación puede reducir la concentración de CO2, las humedades, los malos olores, o evitar alergias y enfermedades respiratorias.
"Antes de la pandemia, desde el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España ya empezamos a hacer estudios sobre la ventilación en espacios cerrados, como viviendas y colegios, y los resultados fueron alarmantes, ya que no se habían implementado normativas sobre esto", indica Roberto Higuero, vocal de Sostenibilidad y Nuevas Tecnologías de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Zaragoza (COAATZ), quien añade: "Tras el COVID-19 aprendimos a lavarnos las manos, pero también a ventilar, (se abre en una nueva ventana)y nos hemos concienciado más de las ventajas que tiene que las viviendas nuevas tengan sistemas de ventilación eficientes y saludables".
Consejos de ventilación natural en invierno y en verano
Higuero recalca que en la ventilación natural es el usuario el que tiene que ventilar "a partir de la apertura de las ventanas". "La ventilación es un aspecto más a contar en la habitabilidad del hogar, que afecta el confort térmico y al confort de las personas, que se ve afectado en invierno por la calefacción, y en verano por el sobrecalentamiento de la vivienda", subraya.
En verano lo más adecuado es ventilar por la mañana y evitar hacerlo en las horas de máximo calor por el día. "En los meses de verano hay que tener en cuenta varias cosas, partiendo de que es mejor ventilar en las primeras horas del día, y ya por la noche. Pero, por ejemplo, en las olas de calor, aunque venga viento fuerte, no hay que abrir las ventanas, porque es un viento de bochorno, que viene del mediterráneo cargado de humedad, muy cálido, que calienta los muros de la vivienda, y si abrimos, la casa se calentará aún más. Es decir, hay que evitar principalmente las horas centrales del día, y no abrir nunca en esa franja si el viento viene del este", comenta el vocal de COAATZ.
En el caso de los meses de invierno, el experto señala que se debe ventilar la vivienda por la mañana "aproximadamente entre 10 y 15 minutos", principalmente en las estancias donde "más CO2 se ha podido acumular o el ambiente está más viciado", y aconseja antes de dormir "abrir unos 5 o 7 minutos".
El número de personas que habitan en la vivienda también puede hacer necesario ventilar durante más o menos rato. "Si no ventilamos suficientemente, además de una alta concentración de CO2, pueden aumentar las alergias, los malos olores, o una condensación en determinados puntos de la vivienda que puede generar la aparición de moho, cuyas esporas son perjudiciales para el sistema respiratorio", recuerda Roberto Higuero.
En caso de tener que encender el aire acondicionado por exceso de calor, el experto recalca que este aparato no ventila, sino que coge aire de la casa y lo refresca, y aconseja revisar cada cierto tiempo los filtros, porque si están sucios "puede viciar el aire y oler mal".
Muchas de las nuevas viviendas que se están construyendo incluyen la denominada ventilación mecánica con recuperación de calor, que es una forma de ahorrar energía y dinero mediante el tratamiento del aire frío o caliente que entra en la vivienda.
Utilizar el ventilador, y evitar encender el horno o la plancha
Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), añaden algunas prácticas más que se pueden implementar para evitar en verano sobrecalentar la vivienda, como usar ventiladores, "que no reducen la temperatura del aire, pero lo hacen circular más rápido", y limitar el uso de algunos electrodomésticos, como el horno o la plancha, así como las bombillas tradicionales.
También pude ayudar, señalan desde la OCU, proteger las ventanas "con persianas o toldos", quitar las alfombras, y usar tejidos más frescos en el hogar, "como el algodón o el lino".
