
Los trabajos dirigidos al derribo del edificio zaragozano del barrio de la Magdalena declarado en ruina inminente ya han comenzado. Fueron los obreros de un inmueble cercano los que detectaron este miércoles las grietas y los bomberos determinaron que la finca afectada, el número 72 de la calle Mayor, debía ser demolida(se abre en una nueva ventana). Además de esta, también se ha desalojado un edificio contiguo (Coso, 174) de forma provisional, por cuestiones de seguridad.
Técnicos municipales han analizado este jueves el inmueble para evaluar qué restos históricos conserva. En cualquier caso, la fachada está asegurada, ya que se trata de un elemento catalogado.
Desde el Ayuntamiento de Zaragoza han señalado las fases del proceso de derribo, que comenzaron este miércoles tras el desalojo con el apuntalamiento de parte de las plantas del edificio para garantizar la estabilidad del inmueble y la seguridad de los operarios que trabajarán posteriormente desde dentro. Estas tareas suelen prolongarse hasta 10 días, han indicado.
Después, se iniciará el derribo. Desde el Consistorio explican que se trata de una labor "parcial y controlada". "El proceso de demolición, técnicamente, es complejo, laborioso y muy manual, y podrá durar hasta tres meses", han apuntado.
"Se hace un análisis de la estructura de manera aérea, externa e interna -han detallado-, y después, los trabajadores comienzan el desmontaje/demolición de la parte afectada. Se trabaja desde arriba hacia abajo, y de la parte trasera hacia adentro. Se preservan en todo momento los elementos catalogados. De esta manera, se irá desmontando/demoliendo la parte afectada, que es peligrosa e inestable, y se irán aplicando medidas de sujeción hasta que se considere que se elimina el riesgo inminente de colapso".
En cuanto a las personas desalojadas, desde el Ayuntamiento de la capital aragonesa han señalado que los okupas del edificio de la calle Mayor no podrán regresar y los vecinos de Coso, 147, todos ellos propietarios o inquilinos en situación de alquiler regularizado, podrán volver en un máximo de 10-12 días, "porque no se verán afectados durante la demolición/desmontaje".
En el caso de los okupas, han informado de que estos fueron derivados al albergue, y la situación del resto de los evacuados, ante la prolongación de su desalojo, está siendo estudiada por los servicios sociales municipales.
"En todo momento están siendo informados del proceso y situación", han afirmado desde el Consistorio. "Asimismo -han añadido-, si necesitan recoger pertenencias de algún tipo, Bomberos y Policía Local se coordinan para poder acceder y ayudarles de manera organizada y en condiciones de seguridad".
Los vecinos de la Magdalena denuncian el abandono
La Asociación Vecinal de la Magdalena 'Calle y Libertad' de Zaragoza ha denunciado el estado de "completo abandono" de gran parte del patrimonio arquitectónico del barrio y auguran que la plaza de la Magdalena, en el casco histórico, "tal y como se conoce", "puede acabar convertida en un inmenso cráter".
La entidad alerta de que la declaración de ruina del edificio situado en plena plaza "va a permitir acabar con los últimos restos de la puerta de Valencia con la mayor impunidad y sin el menor respeto por las indicaciones del propio Ayuntamiento".
Desde la Asociación recuerdan que el Consistorio "solo permite en este inmueble la búsqueda de elementos originales en el marco de una rehabilitación integral".
La organización vecinal denuncia que la "coartada" de la ruina "se utiliza cada vez más habitualmente por parte del Ayuntamiento", y cita como precedente el desalojo y posterior derribo, por la vía de la urgencia, del edificio catalogado situado en Coso, 184, tras un incendio(se abre en una nueva ventana).
Sin embargo, afirman que "la vía de urgencia no es la única para acabar con el patrimonio", en referencia al solar en obras que ocupan los números 68 y 70 de la calle Mayor, también en la plaza de la Magdalena, y que, aseguran, "solo conservan en pie la fachada cuando Patrimonio Cultural del Ayuntamiento obligaba a respetar además la caja de escaleras".
A la espera de lo que suceda con el inmueble del Coso, 147, también catalogado, la asociación advierte de que "este equipo de gobierno va a alcanzar el dudoso honor de ser el campeón en derribos históricos, en una ciudad que tradicionalmente ha sido un desastre en este ámbito".
