
Este lunes es el primer día laborable sin que sea obligatorio el uso de mascarilla en exteriores y en las calles, a pesar de que los aragoneses aplauden la relajación de las medidas, la mayoría de los aragoneses han apostado por mantenerla: "Se puede respirar por las mañanas", apunta una persona este lunes de camino al trabajo. "Es un alivio porque también está bien verle la cara a la gente", indica otra.
Los que siguen usándola basan su decisión en la prevención. "Por precaución y respeto hacia los demás y veo que el 90% la sigue llevando", afirma una turolense. Otros, lo deciden en función del lugar de tránsito. "Al ser el paseo Independencia que es una zona muy transcurrida, por así decirlo, prefiero llevarla", argumenta una transeúnte.
Los expertos ven con buenos ojos que las mascarillas continúen para evitar que se propaguen las variantes como la delta, más trasmisible, que ya está en aumento. "Ojalá seamos capaces de mantener algunas de las medidas que hemos estado manteniendo hasta ahora para que ese aumento sea poco" apunta Antonio Rezusta, Jefe de servicio de Microbiología del hospital Miguel Servet. "Si nosotros nos olvidamos de que el virus está aquí, que ya podemos olvidarnos de la mascarilla y de algunas medidas, favoreceremos la diseminación".
Los expertos piden sentido común y que la mascarillas solo se dejen de utilizar cuando haya completa seguridad, es decir, cuando no haya aglomeración y se pueda guardar un metro y medio de distancia de seguridad con otras personas.
