Cáritas atendió a 19.000 personas vulnerables en Aragón e invirtió 17 millones de euros en 2024
Son personas que afrontan dificultades ante la falta de ingresos, el desmpleo, la carencia de vivienda, la salud mental o estar en situación irregular como inmigrantes. Cáritas les ofrece una segunda oportunidad

Cáritas ayuda y acompaña a las personas más vulnerables en Aragón; una labor que tuvo un coste para la organización de 17 millones de euros el pasado año con los que atendieron a 19.000 personas que afrontan muchas dificultades, entre ellas la falta de ingresos suficientes, el desempleo, la carencia de vivienda, la salud mental o la situación irregular de los inmigrantes. Cáritas ofrece una segunda oportunidad a familias que lo han perdido todo y se encuentran en situación de pobreza.
Una de las personas beneficiarias en 2024 fue Justino Trujillo, que aprende a fabricar juguetes de madera para niños. Es de Colombia y llegó a España hace casi un año, con su mujer y sus dos hijos pequeños, huyendo de la violencia de su país: "A nosotros nos tocó dejar todo. Lo que pude vender, lo vendí. Me vine con los recursos que pude juntar. Llegamos aquí y no ha sido fácil".
En el taller de Cáritas de Huesca aprende un oficio junto a 14 compañeros. "Que los participantes adquieran habilidades para llegar a un mundo laboral normalizado, primero respetando lo que son las normas laborales básicas", ha señalado Juan Carlos Giménez, monitor del taller de Restauración y Mantenimiento.
En el último año, Caritas Aragón atendió a casi 19.000 personas. Tener un trabajo no siempre garantiza poder afrontar los gastos y la mitad de las ayudas del programa de acogida son para la vivienda: "No solo afecta a colectivos de personas más jóvenes, sino a personas mayores. Y no hablo de tener una vivienda en propiedad o alquilada si no que nos encontramos a veces viviendas en unas condiciones que demuestran que no ha entrado un albañil o un fontanero en 30 o 40 años años", ha asegurado Carlos Gómez, presidente de Cáritas.
Una realidad de exclusión y pobreza estructural que, dicen, necesita más acompañamiento y soluciones a largo plazo como los programas de empleo.
