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Aragón

Campos, coches y viviendas: la provincia de Zaragoza evalúa los daños por las tormentas

En los viñedos de Paniza es fácil reconocer la huella que ha dejado el pedrisco. En Bardallur, el agua causó daños en las piscinas municipales

En Paniza, la tormenta ha frenado en seco la vendimia. / Aragón TV
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La provincia de Zaragoza ha sido la más afectada por las tormentas de las últimas horas, cuando una tromba de agua, acompañada de granizo, llegó a varias comarcas(se abre en una nueva ventana). El agua produjo daños en coches, en cristales de viviendas y, sobre todo, en los campos. En Cariñena, por ejemplo, han perdido gran parte de la cosecha. 

En los viñedos de Paniza es fácil reconocer este jueves la huella que ha dejado el pedrisco. La tormenta ha frenado en seco la vendimia: de las casi 2.500 hectáreas de cultivo hay afectadas unas 500.

"Ya no es el daño, los kilos que se ha llevado, sino el perjuicio general que ha hecho en el fruto, porque eso luego va a repercutir en la calidad del vino", apunta el alcalde de la localidad, José Manuel Cebrián.

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A pocos kilómetros, en Encinacorba, la situación es similar. La lluvia y el granizo arrasaron en pocos minutos el trabajo de muchos meses. Dicen que prácticamente todo el viñedo ha quedado dañado y creen que, si ahora bajan las temperaturas, algo podría salvarse. "Si ahora hace aire y tiempo fresco, la maduración y la herida que ha hecho en la uva se puede secar y no llega al podrido", señala el agricultor Adolfo Simón.

La previsión de la DO Cariñena era recoger unos 60 millones de kilos de uva y ya calculan que, como mínimo, han perdido seis, un golpe para el motor económico de la comarca. "Esto lo que hace es disminuir otra vez la cosecha para las diferentes bodegas y le quita al agricultor del bolsillo para poder subsistir durante todo el año", cuenta el presidente del consejo regulador de la DO Cariñena, Antonio Serrano. 

En Codos, en la comarca de Calatayud, la tormenta duró poco más de media hora, pero toca reparar cristales de coches y viviendas y evaluar el daño en las cosechas, que se han visto seriamente afectadas en Ruesca. En el casco urbano del municipio, coches, toldos y tejados no se libraron del granizo. 

Mucho trabajo tienen este jueves también en Bardallur, en Valdejalón, para recuperar unas calles que este miércoles quedaron completamente anegadas por una tormenta que tardarán en olvidar. "Me asusté mucho porque eran piedras gordas y metían mucho miedo. También había una nube como de humo con una forma rarísima, que nunca había visto", cuenta uno de los vecinos.

Además, el agua causó daños en las piscinas municipales y en las viviendas y, sobre todo, en el campo. "A nosotros nos fastidió el hortal. Toda la manzana para la sidra, más de 30.000 kilos, ya no vale para nada", explica otro de los agricultores de la localidad. 

Crecida del Cinca

Las intensas lluvias en el Pirineo también han aumentado el caudal en las cabeceras de los ríos. En la del Cinca, a su paso por Lafortunada, en Huesca, se han recogido 70 litros por cuadrado en las últimas 24 horas.

El río Cinca a su paso por Lafortunada, en Huesca. / Aragón TV

La Confederación Hidrográfica del Ebro tiene puntos de control en esa zona ante la previsión de lluvia para controlar los aforos del río.
 

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