“Bloqueo total” en las negociaciones en Bosal al negarse la empresa a pagar las indemnizaciones
En la segunda reunión entre la dirección y el comité de empresa, la compañía ha vuelto a negarse a pagar cualquier tipo de indemnización. El jueves volverán a verse ambas partes en una reunión solicitada por Inspección de Trabajo

Sin avances y con una sensación de “bloqueo total”. Así ha concluido la reunión que la Dirección de Bosal y el Comité de Empresa han mantenido este miércoles en el SAMA, donde la compañía ha vuelto a negarse a pagar cualquier tipo de indemnización, más allá de la nómina de agosto -mes en el que la plantilla se encuentra de vacaciones y con la planta sin actividad- y el posible finiquito, con la intención de que los trabajadores tengan que recurrir al Fogasa.
Este jueves, ambas partes se verán las caras de nuevo, ya que Inspección de Trabajo ha solicitado una reunión.
Era la segunda vez que ambas partes se reunían en el SAMA después de que el pasado 16 de julio se comunicara a los trabajadores la decisión de cerrar la planta de Pedrola, dedicada a la fabricación de tubos de escape, y presentar un ERE de extinción para 131 personas. El motivo que alega la empresa es la pérdida reciente del contrato de Volkswagen, que garantizaba el 80% de la carga de trabajo.
Ante ello, la empresa se ha “cerrado en banda” y no ha facilitado ningún avance en las negociaciones de este martes, tal y como ha transmitido el presidente del Comité de Empresa, David Chico. “Se niegan a pagar. Dicen que no hay dinero, y nosotros que sí lo hay. Ha habido muy poca intervención, por no decir ninguna, de la comisión negociadora de la empresa. Sólo ha hablado el abogado, que es síntoma claro y evidente de que es simplemente un trámite administrativo”, ha aseverado.
Lo único que ha planteado la Dirección es la posibilidad de optar a la recolocación del 100% de la plantilla, en un periodo máximo de cuatro meses, en otras empresas del sector. “Depende de los servicios que contrate la empresa, que hemos solicitado que sean los máximos posibles, ofrece opciones de recolocación del 100%. Es lo único que han puesto sobre la mesa, y están obligados por ley. No han dado nada”, ha añadido.
A día de hoy, la planta lleva tres semanas sin actividad, desde que la empresa comunicara su intención de cerrarla mediante un ERE de extinción, intentando vender el último stock para conseguir algo de liquidez. La próxima reunión tendrá lugar el próximo martes 13 de agosto, a las 10.30 horas, de nuevo en el SAMA.
