
El Gobierno de Aragón prevé actuar de forma inmediata en el envío de apoyo a los pasajeros atrapados en los trenes que permanecen varados en la Comunidad a causa del apagón generalizado que afecta desde el mediodía del lunes al conjunto del país.
Así lo ha asegurado el presidente del ejecutivo aragonés, Jorge Azcón, tras presidir una reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI), desde el que se están coordinando todas las actuaciones llevadas a cabo en el marco del plan de emergencias activado tras el apagón. El CECOPI se ha vuelto a reunir para sopesar si mañana martes se pueden reanudar las clases en los colegios.
Azcón ha lamentado la "ausencia de respuestas" por parte de Renfe y Adif respecto a la situación de los convoyes, que, ha añadido, han sido localizados en su emplazamiento con el apoyo del helicóptero del servicio de emergencias del 112.
"Estamos haciendo todo lo posible por mandar autobuses a los emplazamientos donde están esos trenes para que puedan llegar autobuses lo antes posible, porque los planes de emergencia que se supone que tiene Renfe no nos consta que estén funcionando", ha comentado el mandatario aragonés, quien se ha referido a la gran cantidad de llamadas recibidas de pasajeros en demanda de ayuda.
Según ha explicado, "es el Gobierno aragonés el que se va a preocupar de llevar agua y de intentar que haya autobuses que de una manera o de otra inicien el desalojo de la gente atrapada en trenes" que es el problema que "más quebraderos de cabeza" les está dando".
Ha dicho que, al margen de los tres trenes localizados en la comunidad que se encuentran en esta situación, en la estación de Calatayud hay alrededor de un millar de personas a la espera de autobuses para regresar a sus hogares, aunque también se ha referido a situaciones similares en otros emplazamientos como Mallén (107 pasajeros), Luceni (160), Zaidín (400 pasajeros) y Chiprana (25).
