Azcón no pone fecha a la modificación del decreto de residencias y apunta a un problema "financiero"
Mientras, continúa la investigación del incendio de la residencia de Villafranca de Ebro y la principal hipótesis, todavía por confirmar, apunta a un cigarro, la combustión de un mechero y una bombona de oxígeno como posibles causas

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, no ha dado fecha para la modificación del decreto de condiciones mínimas de los centros residenciales, que tiene un problema "financiero" para el que ha pedido al Gobierno central que cumpla con la cofinanciación al 50% de la dependencia, que cuesta anualmente 47 millones a la Comunidad.
Así ha respondido el presidente en la sesión de control al Gobierno, que debía celebrarse el pasado viernes y fue suspendida por el incendio en la residencia de Villafranca de Ebro (Zaragoza)(se abre en una nueva ventana), a una pregunta formulada por el diputado del Grupo Mixto-IU, Álvaro Sanz, a quien ha dicho que puede ayudar a que llegue esa financiación que depende del ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy (Sumar).
Azcón ha resaltado además que el Gobierno este año va a incrementar en 13 millones de euros el acuerdo marco para la discapacidad, va a lograr que las listas de espera se reduzcan en torno a un 30% e incluso conseguir que el precio de las plazas ofertadas sea el del coste real, para no hacer perder dinero a las entidades sociales.
En su intervención, Sanz ha recordado que "pelea" desde hace años por la actualización de este decreto del año 1992, que entre otras cosas marca cuántos trabajadores por usuario tiene que haber en una residencia. El diputado de IU ha pedido una fecha al presidente que tiene que ir ligada también a compromisos financieros. Además ha insistido en que las residencias no pueden ser solo un negocio y debe acabarse con la precariedad y la falta de salarios dignos de sus trabajadores, un 85% mujeres.
Continúa la investigación en Villafranca
Mientras, los agentes de criminalística de la Guardia Civil de Zaragoza y Logroño, especializados en incendios, han vuelto a la residencia de Villafranca de Ebro. Continúan recabando pruebas y estudiando lo sucedido la madrugada del viernes.
Un cigarro, la combustión de un mechero y una bombona de oxígeno: es la fórmula de la hipótesis a confirmar. Dos habitaciones, en la que se originó el fuego y la contigua, quedaron calcinadas; el resto de las zonas fueron afectadas por la propagación del humo.
Por el momento, habrá que esperar a las conclusiones de la Guardia Civil para saber si el suceso puede tener recorrido penal. "Si es, efectivamente, como se dice y como dicen las noticias, una imprudencia, habría que analizar si tiene autor y se puede considerar como una imprudencia grave", ha señalado la fiscal superior de Aragón, Asunción Losada, en el programa 'Buenos Días' de Aragón TV.
