
Simulan gangas y piden efectuar pagos por adelantado a la hora de realizar reservas vacacionales. Así actúan los estafadores. Juegan con quien busca un chollo, pero a veces lo barato sale caro. En la época estival, aumentan este tipo de timos. Jesús pagó más de 1.000 euros por unas vacaciones que nunca disfrutó.
"Clicas en el enlace, te manda a una página que es casi idéntica a la real y, entonces, lo que te dice es que le hagas una trasferencia, cosa que no se puede hacer porque luego es un dinero que no recuperas", cuenta. Este no es un caso aislado. Se suceden testimonios de turistas que tuvieron que pagar un seguro extra de 100 euros en el último momento o se encontraron alojamientos pequeños, con humedades o sucios que nada tenían que ver con la imagen ofrecida a la hora de realizar la reserva.
Ante esta situación, las agencias de viajes alertan del aumento de este tipo de estafas. "Normalmente, el método de los estafadores siempre es el mismo. Hay un gancho de una oferta que parece que está estupenda y van a intentar conseguir que les paguemos dinero. Una vez que les hemos pagado dinero, se olvidan de nosotros", señala Ángel Oliván, presidente de la Unión de Consumidores de Aragón (UCA).
Desde la Policía Nacional recomiendan desconfiar de las ofertas sospechosamente económicas. "¿Y cómo podemos hacer esto? Comprobando los precios medios de la zona allá donde vayamos. Nos metemos en Google Maps, accedemos a la zona y vemos si corresponde a la descripción que nos facilitan en el anuncio. Nunca debemos salir de la plataforma para alquilar estos apartamentos", añade el portavoz de la Policía.
Si la estafa ya se ha producido, animan a presentar una denuncia para que puedan investigarse los hechos.
