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Aragón

Comienza la temporada alta para feriantes y orquestas: "Vivimos todo el año del verano"

Con la llegada de agosto, y la celebración de las fiestas en la mayoría de los pueblos, las empresas dedicadas a la gestión de estos eventos aumentan sus ritmos de trabajo y facturación

La orquesta Venus durante una actuación en la localidad zaragozana de Biel. / Aragón TV
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El municipio zaragozano de Biel es parada recurrente en la gira veraniega de la orquesta aragonesa Venus. Con su tournée, entre julio y septiembre, recorren unos 20.000 kilómetros de la geografía española. Con la llegada de agosto, y la celebración de las fiestas en la mayoría de los pueblos, arranca la temporada alta para estas agrupaciones musicales, pero también para feriantes y empresas encargadas de la gestión de este tipo de eventos

"De lo que vivimos, seguramente, es del verano. Si en la época estival no sacamos las fechas necesarias para vivir el resto del año, tenemos un problema, porque lo demás son migajas, un poquito para mantenerte", explica Daniel Santibáñez, dueño, cantante y montador de Venus. 

En su orquesta, en tres meses facturan el 50 % de sus ingresos anuales. Son la excepción, porque ocho de cada 10 orquestas solo trabajan en verano, según contabilizan las asociaciones del sector. Dicen que desde la pandemia las contrataciones han caído arrastradas por la bajada de los presupuestos municipales.

"Han subido un poquito los precios porque nuestros gastos han crecido, pero el espectáculo y la animación que te da una verbena, una orquesta, pocas cosas te lo dan", asegura Santibáñez.

Donde hay música hay alegría, y barras. Simples mostradores o minibares que instala y abastece la empresa turolense de distribución de bebidas Yus Belenguer. "En agosto igual estamos 30 personas más que el resto del año. Casi más del 60 % de lo que vendemos es en época estival", indica el gerente de la compañía, Andrés Yus. Hay que hilar muy fino, explican, para dar servicio a los clientes fijos y atender el pico de demanda estival

Las vacaciones de unos fragmentan y dinamizan la economía de otros: es temporada alta para la distribución, la cultura, el ocio... y las ferias aúnan un poco de todo. "En invierno intentamos descansar", cuenta la feriante Jenifer Trenado.

En Aragón, una treintena de familias se dedican exclusivamente a este negocio. Son microempresas, explican desde la asociación que las agrupa, que emplean a entre dos y cuatro personas y que en verano ingresan el 70 % de sus ganancias.

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