Aragón reforzará las medidas de bioseguridad e intensificará la caza para evitar la peste porcina
El consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Javier Rincón, ha mantenido este lunes un encuentro con los representantes del sector en la Comunidad. De momento, Aragón incorporará 12 veterinarios para reforzar la seguridad de las explotaciones

El brote de peste porcina africana sigue acotado a varios jabalíes en la provincia de Barcelona (se abre en una nueva ventana)y los análisis en algunas granjas hasta ahora han dado negativo. El Gobierno de Aragón se ha reunido este lunes con representantes de las organizaciones agrarias UAGA, Asaja, Araga y UPA, Cooperativas Agroalimentarias de Aragón y la Asociación de Alimentos y Bebidas de Aragón con el objetivo de analizar en profundidad la situación generada tras la detección de casos de peste porcina africana (PPA) en Cataluña.
Por el momento, el Departamento de Agricultura está negociando con las federaciones de caza para intensificar la actividad en determinadas zonas y, paralelamente, planifica la incorporación de al menos 12 veterinarios para reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones de cerdos, (se abre en una nueva ventana)con el fin de "controlar, asesorar y hacer una labor de acompañamiento", según ha apuntado el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Javier Rincón.
El consejero ha recordado que en Aragón no se ha detectado ningún caso de PPA, por lo que, ha dicho, se debe mantener "estar alerta, pero con calma y serenidad, recordando que la Comunidad cuenta con uno de los sistemas de control biosanitario más sólidos del país". Además, ha vuelto a insistir en que esta enfermedad "no va a provocar ningún tipo de crisis sanitaria porque no se transmite a humanos".
Por su parte, José Roche, secretario general de UPA Aragón, ha abogado por trabajar "conjuntamente todo el sector" con un protocolo a corto plazo "de todas aquellas medidas que se tendrían que instaurar en caso de que hubiera algún caso positivo en la Comunidad".
Aragón ha pedido una reunión con el Ministerio para diseñar una estrategia nacional y hacer frente a la crisis económica en el sector por la reducción de las exportaciones que, calculan, oscilará entre un 25 % y un 35 %. De momento, China y Gran Bretaña aceptan la regionalización, es decir, vetar solo la carne de la zona afectada, pero Japón no, y prohíbe la de todo el país.
