Aragón recupera su lugar como potencia frutícola después de dos duros años marcados por la sequía y el pedrisco
140 personas trabajan en la cooperativa de La Almunia de Doña Godina en el momento en que más variedades se acumulan. En el Bajo Cinca, Cinca Medio y La Litera moverán 300 kilos de fruta. Europa sigue siendo el mercado mayoritario para ambas zonas

Aragón ha recuperado su lugar como potencia frutícola después de dos duros años marcados por la sequía y las condiciones meteorológicas negativas, como el pedrisco. La cooperativa de La Almunia de Doña Godina vive uno de los momentos más intensos del año en el ecuador de la campaña. Hasta 140 personas trabajan para dar salida a las siete variedades de fruta que se acumulan en este periodo. Europa sigue siendo el mercado mayoritario, aunque el objetivo es ampliar con la vista puesta en China. Pretenden introducirse en el mercado asiático con la cereza y abrir así un protocolo que llevan implantando desde 2017.
Trabajan contra reloj con decenas de formatos para cada cliente. Este año cuentan con la ventaja de la calidad de la fruta que, ha asegurado el gerente de la Asociación de Empresarios Agrícolas de la Margen Derecha Del Ebro, Agustín Sánchez, "es excepcional y además tiene mejor calibre que en campañas anteriores". Después de años complicados por las heladas y el pedrisco, la producción está en la media.
El lado negativo, ha apuntado el presidente de esta cooperativa, Antonio Lozano, es que "el consumo de fruta sigue cayendo, sobre todo entre los jóvenes". Por eso, los productores piden lanzar una gran campaña promocional copiando a otros países y aunando intereses: "Tendría que ser a un nivel que aglutinara todo el sector de fruta dulce. Tenemos aquí dos comunidades muy próximas que acumulamos la mayor producción a nivel nacional, que son Cataluña y Aragón, y debería ser algo conjunto".
Esta zona de la comarca de Valdejalón tiene una de las campañas más largas, que se extiende desde finales de abril, con la cereza, hasta principios de noviembre con la fruta de pepita. Llegar tan pronto a los mercados y durante tantos meses permite fidelizar clientes.
"Nunca se sabe cuál será el precio final"
En la zona del Alto Aragón, las comarcas del Bajo Cinca, Cinca Medio y La Litera son las que mayoritariamente se dedican al cultivo de la fruta. Los agricultores creen que saldrán más de 300 millones de kilos en una campaña que califican de "buena" en cuanto a la calidad y la producción.
Entre sus reivindicaciones recuerdan que todavía no saben a qué precio van a vender el producto, a lo que suman las exigencias del mercado. Para Verónica Alins, alcaldesa de Fraga en funciones, la problemática es "que nunca se sabe el precio final que cobrará el agricultor porque no acaban de llegar ni la Ley de Cadena Alimentaria ni la efectividad en los pagos".
El secretario provincial de Uaga en Huesca, Óscar Moret, ha destacado que el calor y la escasa lluvia han hecho "que la calidad sea mayor y la fruta más dulce". Cerca del 60% de la producción de la fruta de hueso de esta zona se exporta. A los compradores habituales como Alemania e Inglaterra también se suma este año el mercado italiano.
