Aragón, en alerta activa tras la aparición de dos casos de peste porcina africana en Cataluña
La vicepresidenta del Gobierno autonómico se ha reunido este viernes con representantes del sector porcino de la Comunidad, preocupados por los efectos que puede tener en las exportaciones. Ha incidido en que no hay posibilidad de contagio en humanos

Los dos casos de peste porcina africana confirmados en dos jabalíes salvajes(se abre en una nueva ventana) hallados muertos el 26 de noviembre en Bellaterra (Cataluña) han puesto en alerta al sector, muy importante en para la economía aragonesa, ya que es la primera productora del país y, además, exporta a numerosos países. Se trata de una enfermedad transmisible a cerdos criados en granjas, pero no existe riesgo de contagio en humanos, ni por contacto ni por el consumo de carne.
Las restricciones establecidas en la provincia de Barcelona, que afectan a 39 granjas, no han llegado a la Comunidad. Este viernes, la vicepresidenta del Gobierno autonómico, Mar Vaquero, se ha reunido con representantes del sector porcino para analizar la situación.
En el encuentro también han participado la directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria, Aitziber Lanza, el director general de Política Económica, Javier Martínez, y el director gerente de Aragón Exterior, Javier Camo.
Desde el Ejecutivo autonómico se han mostrado preocupados, pero han transmitido tranquilidad porque no hay posibilidad de contagio en humanos y han asegurado que Aragón está preparado para hacer frente a un posible foco. "El mensaje de cara a los ciudadanos es de calma", ha afirmado Vaquero.
Entre las medidas que van a adoptar están reforzar la vigilancia de animales salvajes, insistir en que no se les ofrezca comida y aumentar los controles en las granjas. "Vamos a poner en marcha un programa con el que intensificaremos el apoyo y el control a las explotaciones para estar más encima de lo que estamos", ha asegurado el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Javier Rincón.
Las principales consecuencias, de momento, son para el comercio exterior, porque, nada más confirmarse los focos, se han bloqueado 121 certificados a cerca de 40 países, si bien China, el principal cliente aragonés, aceptaría la regionalización y que sólo se bloquee el producto procedente de la provincia de Barcelona, que es la única afectada por el momento.
Es decir, el gigante asiático solo prohibirá, previsiblemente, la entrada de carne y productos cárnicos, proteína hidrolizada y 'petfood' de origen porcino procedentes de la provincia de Barcelona, aunque sí vetará la entrada de tripas de porcino desde toda España.

