Aragón cuenta con 109 centrales hidroeléctricas con capacidad para abastecer a un millón de hogares
La primera central hidroeléctrica que se construyó en la Comunidad fue en 1912 en Seira, en el Pirineo. Desde entonces, se han ido levantando otras muchas que aprovechan el agua de embalses y pantanos, y la convierten en electricidad

Aragón cuenta actualmente con 109 centrales hidroeléctricas que generan el 10 % de la energía hidráulica de España, (se abre en una nueva ventana)es decir, podrían abastecer de electricidad a un millón de hogares. La primera central hidroeléctrica que se construyó en Aragón fue hace más de un siglo, en 1912, en Seira, en el Pirineo oscense. Desde entonces, se han ido levantando otras muchas que aprovechan el agua de embalses y pantanos y la convierten en electricidad que viaja cientos de kilómetros hasta industrias y hogares.
La central más potente de la Comunidad es la de Mequinenza (Zaragoza) con 324 megavatios. Cada una de ellas puede producir en función de la demanda de energía y de esta forma garantizan la estabilidad del sistema eléctrico. Estas grandes obras supusieron la primera industria en muchos pueblos del Pirineo aragonés, transformando una vida basada en la agricultura y la ganadería, y generando puestos de trabajo e industria.
"La tecnología evolucionó de tal manera que permitió el transporte de la energía a larga distancia. Entonces, los inversores pusieron sus ojos en el Pirineo. El Pirineo es donde más saltos había, donde más desnivel había y donde más agua había", señala José Antonio Cubero, extrabajador de la hidroeléctrica de Seira (Huesca).
La central de Seira, la primera en la Comunidad, arrancó su actividad el 6 de agosto de 1918.
"Había muchísimas personas, porque todo era manual aquí en la central. Había un operador, un maquinista y, luego, en la zona de la cámara de agua, había una persona que estaba a turno", apunta Cubero.
Desde entonces, muchas cosas han cambiado. Ahora, Aragón cuenta con 109 centrales. Una de ellas es la de Ip, en Canfranc (Huesca), la única que cuenta con un sistema reversible.(se abre en una nueva ventana) "Tiene dos funciones: por un lado, generar electricidad y, por otra, almacenarla. Cuando generamos electricidad, el agua la hacemos bajar desde el ibón a la central y movemos la turbinas, y cuando queremos bombear o almacenar energía, lo que hacemos es subir el agua, bombeándola desde la presa de Canfranc hasta la presa que está arriba en el ibón de Ip", recalca Alfonso Rapún, especialista en Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (Edas) de la central hidroeléctrica de Ip.
En un mundo cada vez más demandante de energía, y con el reto de afrontar los efectos del cambio climático, las energías renovables, como la hidroeléctrica, se han convertido en parte de la solución.
