
El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha avanzado la posición que la Comunidad defenderá en la Conferencia de Presidentes, que se celebrará este viernes en Santander, y que estará centrada en los temas de vivienda, sanidad, inmigración y financiación. Precisamente, sobre esta última materia ha destacado que va a "defender la justicia frente a los privilegios".
"Nos quitan 87 millones de euros cuando pagamos más y lo hacen por un problema que tenemos que se llama despoblación", ha insistido, para añadir: "Aragón crece económicamente por encima de la media, paga más impuestos a la caja común y vamos a recibir menos. Es un sistema que año tras año ha perjudicado a la financiación de nuestra Comunidad Autónoma”.
En materia de vivienda, Azcón ha reivindicado que se replique el modelo llevado a cabo en Aragón, que ha permitido impulsar más de 1.800 viviendas este año. Solicitará que el Estado destine recursos a estos inmuebles y que se derogue la actual Ley de Vivienda impulsada por el Gobierno central.
Frente a la falta de personal sanitario, ha adelantado que va a reclamar "más plazas en las facultades de Medicina y Enfermería en nuestra Comunidad y plazas más atractivas”. Considera que es necesario un pacto de Estado para mejorar la sanidad.
Sobre inmigración, Azcón ha considerado que estas políticas son “competencia del Estado y de la Unión Europea” y que se va a reclamar “planificación en vez de improvisación”.
Todos los presidentes autonómicos acudirán a la XXVII Conferencia de Presidentes con posiciones alejadas en estos asuntos y escépticos ante la posibilidad de cerrar acuerdos, dado el formato de la cumbre.
La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, aseguró este martes tras el Consejo de Ministros que quieren una reunión constructiva, aunque fuentes del Ejecutivo dudan de que la cita acabe con éxito y responsabilizan de ello a la actitud mostrada hasta ahora por el PP.
Este partido, sin embargo, cuestiona que el Gobierno vaya a Santander con voluntad de acuerdo. Algunos de sus presidentes auguran que la cumbre puede quedar en una "suma de monólogos" y critican que apenas ha habido trabajos previos.
