
25 años dan para mucho. En el caso de Dinópolis, la transformación vivida en todo este tiempo es evidente. Lo reconoce la gerente de la instalación, Higinia Navarro, cuando señala que "poco queda" del centro que abrió sus puertas el 1 de junio de 2001. Cuatro millones de visitantes después, Dinópolis vive un momento de consolidación total en el panorama nacional de los parques temáticos de ocio.
"El museo paleontológico y el cine 3D" han dejado paso a un museo que "nada tiene que ver con los fósiles originales" que lo componían. La parte de la ciencia se ha mimetizado con la de ocio. "Hemos conseguido que sea un experiencia con recorridos temáticos, espectáculos y zonas exteriores que incluyen animales a tamaño real y atracciones ya clásicas para los menores como la del T-Rex", señala Navarro.
Un nacimiento lleno de dudas

"Los días previos a la apertura oficial fueron de muchos nervios porque éramos un proyecto pionero. Se usó la paleontología como recurso turístico en Teruel", reconoce, y añade que "había mucha expectación y en el primer verano ya la afluencia de público fue inesperada", algo que contribuyó a que la apuesta por la instalación cogiera más fuerza si cabe.
Un cuarto de siglo después, a Dinópolis "llegan los que en su día fueron niños y hoy se han convertido en padres que buscan que sus hijos vivan la misma experiencia que ellos vivieron en su día". En este 2026 uno puede disfrutar del parque "independientemente de la edad que se tenga" y eso es "algo muy positivo" para el entorno, resalta Navarro.
Una marca de prestigio
Dinópolis, reconoce su gerente, "se ha convertido en una marca de prestigio familiar". "Se han hecho muchas acciones en estos años y detrás hay un equipo que hace que esto cada día se abra al público", incide Navarro. De su valía sale que Dinópolis se haya hecho un "hueco en el turismo familiar de España y Europa".
