'13 de agosto', el día en el que tres montañeros aragoneses murieron en un trágico descenso en el K2
Es el título de la novela publicada por la periodista y escritoria Paula Figols, para la que se ha documentado durante tres años. Se sumerge en cómo vivieron aquel fatídico día los compañeros, familiares y amigos de los tres fallecidos

La periodista y escritora aragonesa Paula Figols relata en '13 de agosto' la tragedia que vivió una expedición aragonesa en el K2 tras haber hecho cima en esa montaña, la segunda más alta de la Tierra, con 8.611 metros. Aquel día, tres montañeros aragoneses, Javier Escartín, Lorenzo Ortiz y Javier Olivar, perdieron la vida. 30 años después, Figols publica un relato de esta tragedia para lo que ha llevado a cabo una profunda labor de documentación durante tres años.
Paula Figols ha asegurado en el programa 'Buenos días' de Aragón TV que quería que '13 de agosto' fuera algo más que un relato, para lo que abrió el foco a las familias, compañeros y amigos y a cómo vivieron aquella tragedia: "No son personajes secundarios, son una parte fundamental para la novela". Ha descrito el proceso como "duro". Lo escuchó en el verano de 1995, pero desde la distancia. Con su libro, se ha sumergido en la historia que "maduró a fuego lento, con calma y dando forma a todas las historias".
En la expedición fallecieron Javier Escartín, Javier Olivar y Lorenzo Ortiz. Un cuarto integrante, Pepe Garcés, murió cinco años después en otra montaña, el Dhaulagiri, en el Himalaya. A ellos y a sus tres compañeros, con los que ha hablado y le han ayudado a reconstruir este relato, Lorenzo Ortas, Manuel Ansón y Manuel Avellanas, dedica su libro. "Es un homenaje a quienes murieron y a quienes lo vivieron. Forman parte de la historia de Aragón porque su experiencia trasciende a lo deportivo", ha explicado Figols.
La muerte después de alcanzar la cima del K2 contrasta con la alegría de haber alcanzado la cima, un momento feliz y efímero que se vio truncado por una fuerte tormenta de viento que lo cambió todo en tan solo unos segundos. Paula Figols cuenta todo el proceso: "Es una novela, pero también se puede leer como un reportaje largo, en el que el rigor era innegociable".
Era un reto que le generó dudas, sobre todo los pasajes más difíciles y cercanos a la muerte, con los que fue especialmente cuidadosa y respetuosa "por ellos, por sus familias y por sus compañeros", ha apuntado la escritora.
En el Club Peña de Guara, en Huesca, Lorenzo Ortas y Manuel Avellanas, dos de los supervivientes de aquella expedición han recordado cómo fue aquel momento. Para Ortas, la sensación es que aquella expedición que iba muy bien acabó en una tragedia: "Conseguimos subir a la montaña, pero nos quedó una sensación de fracaso, por eso los recordamos e intentamos mantenerlos vivos". Avellanas recuerda que fue algo inesperado tras hacer cumbre: "Fue un golpe de viento bestial que nadie pensó que iba a suponer una tragedia, pero la realidad se impuso y fue muy doloroso".
Pese a lo vivido, han seguido haciendo montaña. Precisamente, esa fue una de las primeras preguntas que les hizo Paula Figols: "¿Por qué subir a la montaña?". No encontró respuestas, aunque entiende que son "sensaciones, como la belleza y la libertad que se siente".
