
Esta tarde se levanta de nuevo el telón para el acto final de la SD Huesca en Segunda División. 97 días después de su último partido oficial, el equipo de Míchel se reencuentra con la competición en La Rosaleda. Lo hará cargado de ilusión y con el claro objetivo, como ya anunció ayer el técnico(se abre en una nueva ventana), de dar el primer paso para poder hacer realidad a mediados de julio el regreso de la entidad azulgrana a la Primera División.
Para lograrlo tiene los mimbres necesarios. Una plantilla amplia, sin bajas ni problemas físicos y con toda la ambición del mundo ante este exigente tramo final que ha provocado la crisis del coronavirus. Tres factores sin duda importantes y del que no pueden presumir todos los equipos a estas alturas de campeonato. Todo ello en un escenario nuevo y desconocido para todos los equipos en el que el Huesca se presenta convencido y con ganas de seguir defendiendo el mismo fútbol que le llevó a ser cuarto clasificado antes de que se detuviera la competición.
Míchel Sánchez cuenta con todas sus piezas disponibles. Y precisamente por eso resulta complicado tratar de atisbar un once por el que pueda apostar. El técnico tenía una columna vertebral clara antes del parón, pero las condiciones especiales de este mini torneo final sin duda obligarán al técnico a dosificar esfuerzos, alternar piezas y tratar de prolongar el buen estado físico actual del grupo todo lo que sea posible. Lo único cierto es que no tiene ninguna baja y se ha llevado a los 24 futbolistas disponibles a Málaga(se abre en una nueva ventana).
Un Málaga en apuros
No puede decir lo mismo un Málaga exigido por la clasificación en este tramo final. Los andaluces son decimocuartos en la tabla con 38 puntos, pero solo tres les separan del abismo del descenso. Además el técnico Sergio Pellicer tiene problemas de efectivos. En una plantilla corta de apenas 18 jugadores, las bajas empiezan a ser plaga. Para la cita de esta noche, salvo recuperación sorprendente, no podrá contar con el líder de la defensa, Luis Hernández, ni con otros futbolistas como Aarón Ñíguez, Benkhemassa, Pacheco y el canterano Ramón. Un problema serio.
El morbo del encuentro lo pondrá el delantero Shinji Okazaki. El japonés pasó el último verano de fichaje estrella a fichaje frustrado en la Costa del Sol y el Huesca estuvo rápido para contratar al punta cuando el Málaga le anunció que no podía contar con él. Okazaki centrará muchas miradas esta tarde en La Rosaleda y veremos si llega con ganas de revancha y demostrar el tren que el equipo andaluz dejó pasar.
