
El capitán Jorge Pulido ha salido a hablar tras la derrota de la SD Huesca contra el Alavés, un partido que se ha decidido por un detalle -el gol a balón parado de Tenaglia-. Tras romper su racha de 15 encuentros sin perder en casa, el central hace un llamamiento: no se puede relajar nadie y hay que levantarse en casa. Esto ha sido lo más destacado que ha dicho:
Sabor de la derrota
Igualamos la racha de Rubi y hoy se ha cortado tras un partido bastante parejo que se ha decidido por un detalle, el empate hubiera sido justo. Sabíamos que Tenaglia llegaba al segundo palo y no lo hemos defendido como debíamos. Ha sido un bajón, la verdad.
Rival
El Alavés tiene un gran equipo, con jugadores de Primera, por eso aspiran a subir. Se lo hemos puesto difícil, ahora toca pensar en el Burgos porque quedan muchos puntos en juego y hay que entrenar todo lo fuerte que podamos para el domingo hacer un buen partido en casa
Estado físico del equipo
Yo me he encontrado bien en el minuto 85, con fuerzas para subir para arriba y he tenido dos ocasiones. Creo que el equipo está bien, con gente tocada como Joaquín, pero el equipo está bien. Ha sido un partido igualado y hemos terminado en la portería contraria. En este caso por un detalle en el gol de Tenaglia.
Levantarse
El equipo estaba cómodo. Hemos tenido una media parte buena y en la segunda parte veía al equipo bien. El problema ha sido el detalle del gol en contra, ahora a ver cómo los reponemos. Ahora tenemos que levantarnos, trabajar duro y reponernos esta semana y seguir con esta dinámica: un Huesca duro que no pierde en El Alcoraz. Tenemos la suerte de volver a jugar en casa.
Permanencia
El objetivo desde el principio de curso era sacar los 50 puntos lo antes posible. Hay que sacarlos y aunque haya bastantes equipos por debajo de nosotros hay que conseguirlo, las diferencias son muy escasas y no se puede relajar nadie. Hay que levantarse ante otro partido en casa y hacer la mejor semana de entrenamiento del curso
Cómo se encuentra él
El lunes me hice daño en una acción con Carrillo, tuve une esguince fuerte. Me encontré bien al final, he podido jugar y estoy bien, sin molestias y a mi nivel. El equipo necesita que estemos todos al cien por cien y cuantos más soldados mejor, porque el domingo viene un rival muy duro, tal vez de lo peor se Segunda División en el sentido de que es un rival muy complicado
