Amarga despedida (68-69)
El Casademont Zaragoza despide la FIBA Europe Cup con una derrota ante el Dinamo Sassari en un partido en el que han ido de menos a más

Reacción insuficiente en un insípido partido que vuelve a dejar malas vibraciones. El Casademont Zaragoza ha caído en su despedida de una FIBA Europe Cup de la que ya estaba eliminado. Sin Marco Spissu, Christ Koumadje y DJ Stephens, al equipo de Ramírez le ha costado encontrar la intensidad y ha llegado a ir perdiendo por 17 puntos antes de darle la vuelta a la situación con una reacción insuficiente en la que ha brillado Richardson con 22 puntos. Nueva derrota para un equipo que sigue sin encontrar el camino.
En un Pabellón Príncipe Felipe desangelado, dos tempraneras canastas de Yusta y Richarson fueron un avance de lo que se le venía encima al conjunto zaragozano. Sassari, liderado por un gran Rashawn Thomas, hizo lo que quiso en ataque ante un inoperante Casademont que se quedó dormido. Faltaban 3:45 minutos para el final del cuarto y la falta de intensidad pasaba factura: 5-13 y primer tiempo muerto de un Ramírez que veía que sus jugadores se tomaban el partido prácticamente como un entrenamiento. El técnico les había pedido más intensidad y entrar a canasta: Yusta y Joaquín -este por partida doble- fueron los siguientes en anotar pero no fue suficiente. 11-22 se llegó al final de un cuarto para olvidar que dio paso a otro peor. Los triples de Washington y Joaquín fueron limando y un mayor acierto en ataque fueron limando la ventaja italiana; y es que el Sassari tampoco apretaba demasiado. Una canasta tras dos rebotes en ataque de Thomas provocó el enfado de la escasa afición congregada. Y es que la actitud de los de Ramírez no estaba siendo precisamente la mejor. A partir de ahí, las perdidas, errores no forzados, las desconexiones... fueron la tónica. y El Sassari, al oler la sangre, no perdonó: 25-39 era el resultado al descanso.
Había que mejorar en la segunda mitad para evitar una derrota escandalosa. Algunos detalles de calidad de Washington y el recital de un Richardson que se echó al equipo a la espalda (triplazo incluido) fueron las claves de la ligera mejora de un Casademont que redujo la ventaja de su rival a menos de 10 puntos sin grandes alardes. Lukic, con buenos minutos, también contribuyó. Dos canastas seguidas de Robinson y varios errores seguidos en ataque de los italianos provocaron la distancia más corta del partido. Con 48-56 en el último cuarto, el objetivo era culminar esa pequeña mejora intentando remontar. Una canasta y 2 tiros libres de Joaquín Fernández metieron de lleno a Casademont en el partido a menos de 7 minutos para el final, una distancia de 4 puntos. La urgencia por ganar lo que parecía perdido provocó varios errores de los rojillos que, sin embargo, iban avanzando en su objetivo. Yusta puso a uno a los suyos al aprovechar un despiste de los italianos: tanto el madrileño como Joaquín sacaban su carácter para rozar la victoria en un partido en el que habían estado 17 puntos abajo. Richardson puso la guinda a la remontada faltando un minuto para el final pero faltó lo más importante: abrochar el marcador. Mcglynn, en la pintura, le volvió a dar la vuelta y el marcador ya no se movió más. Nueva derrota para un Casademont al que se le acaban los argumentos.
