
Un estudio recoge distintas experiencias de pueblos altoaragoneses recuperados desde los años 90 huyendo de una visión nostálgica sobre el fenómeno del abandono y la despoblación. Así, el arquitecto oscense Sixto Marín aporta una mirada constructiva y posibilista sobre las acciones de organizaciones y vecinos para contrarrestar esta realidad y ensalza el potencial del patrimonio que todavía queda en pie.
