
Irène NémiroVsky, nacida en Kiev en febrero de 1903, pasó gran parte de su vida huyendo. Primero de la revolución bolchevique, que puso precio a la cabeza de su padre, banquero, y obligó a la familia a un exilio en Finlandia y Francia. Políglota, licenciada en la Sorbona, comenzó joven a escribir y publicar en francés y en Francia, donde su obra, leída y admirada, no fue suficiente para que el gobierno colaboracionista le concediera la nacionalidad.
Víctima de las leyes antisemitas que prohibieron a su marido trabajar y a ella publicar, se refugiaron con sus hijas en el campo, donde finalmente fueron arrestados. Fue deportada como judía a Auschwitz, donde murió de tifus a los pocos días de llegar. Mientras, su marido, Michel, emprendía una enloquecida búsqueda de ayuda para lograr su liberación que terminó poco después, cuando él mismo fue detenido, deportado y asesinado en la cámara de gas.
Irène dejó varias novelas publicadas, pero sobre todo dejó una maleta llena de cuadernos donde describía el auge del nazismo y la ocupación francesa. Y dejó también dos hijas que custodiaron aquellos documentos y muchos, muchos años después, en 2004, los publicaron bajo el titulo 'Suite Francesa'.
Esta historia, real, la cuenta Clara Fuertes en forma de novela en 'Mi querida Irene', que esta tarde a las 19:00 horas se presenta en la Diputación Provincial de Zaragoza.
