Las altas temperaturas no solo afectan a la salud: también reducen el rendimiento en el trabajo. Un estudio de la Universidad de Zaragoza analiza cómo el calor extremo impacta en la productividad y concluye que las mujeres y los trabajadores remunerados por horas son los colectivos más perjudicados.
Las altas temperaturas no solo afectan a la salud: también reducen el rendimiento en el trabajo. Un estudio de la Universidad de Zaragoza analiza cómo el calor extremo impacta en la productividad y concluye que las mujeres y los trabajadores remunerados por horas son los colectivos más perjudicados.