Reabren tres establecimientos afectados por el edifico en ruinas del Tubo y otros dos seguirán clausurados
La declaración de ruina inminente del inmueble situado en la calle Estébanes 12-14, ubicada en esta popular zona zaragozana, obligó al cierre temporal de varios establecimientos de hostelería

El Ayuntamiento de Zaragoza ha decretado este viernes la reapertura de parte de los negocios cerrados con motivo de la declaración de ruina inminente del inmueble situado en la calle Estébanes 12-14, ubicada en la zona de El Tubo(se abre en una nueva ventana). En concreto, permitirá el levantamiento de la orden de desalojo y cese de actividad de la Sala Kenbo, El Patio del Plata y la terraza del negocio de hostelería Casa Buisán.
El resto de terrazas (Bodegas Almau y Libertad 6) proseguirán clausuradas provisionalmente, al igual que el tramo de la calle entre la vía Ossau y Bodegas Almau.
Tras la inspección técnica de Urbanismo, coordinada por tres arquitectos del servicio municipal, se decretó mantener la declaración de ruina inminente del edificio, lo que llevó al cierre de un tramo de la calle, al cese de la actividad de Kenbo y su terraza El Patio del Plata, así como a la clausura de algunas terrazas de bares de la zona.
"Entonces, el Ayuntamiento de la capital aragonesa, de forma subsidiaria, comenzó las tareas de estabilización, lo que ha implicado el apuntalamiento completo, así como la descarga de elementos y peso de un edificio que se conforma por diferentes cuerpos y todos presentan una degradación severa, sobre todo por el tipo de materiales estructurales, compuestos en su mayoría por madera", explican desde el Consistorio.
La primera estimación supuso que los negocios afectados tardarían un mes en recuperar la normalidad, pero se ha podido ir reduciendo el plazo conforme han avanzado los trabajos y se ha chequeado el comportamiento y estabilización del inmueble.
El edificio, de propiedad privada, está deshabitado y vacío, tiene interés arquitectónico grado B y en la inspección ya se detectaron algunos elementos (varias columnas de piedra y piezas de forjado y herrería) que, incluso con la demolición casi total, serán preservados y puestos a salvo según los protocolos de protección de Patrimonio establecidos.
"La fachada, por su parte, podría mantenerse y con ese objetivo se sigue trabajando, si bien dependerá de la evolución de las tareas y de las garantías de seguridad", añaden.
