
Tras 12 años cerrado al público, el jardín de maquetas Pirenarium de Sabiñánigo ha reabierto este fin de semana sus puertas. De momento, se han restaurado 11 miniaturas, pero se irán recuperando más, y ahora el acceso es gratuito. Se trata de una forma de recuperar este espacio para los vecinos y turistas.
La miniatura del castillo de Loarre de Pirenarium, tras ser vandalizada en el pasado y con falta de mantenimiento durante años, pronto volverá a su aspecto original con piezas recuperadas. "Aquí la gente se cebó en romper las torres, en hacerles unos rotos enormes. ¿Qué hicimos? Coger todas las piezas, restaurarlas... Cuando las coloquemos, todo se unificará con unas pastas de modelar, con unas pinturas", explica Ramiro Hernández, director de Taller de Maquetas.
De momento, se han restaurado otras 10 reproducciones, sobre todo, de lugares emblemáticos situados cerca de Sabiñánigo, como la estación de tren de Canfranc o algunos templos del Serrablo.
En Pirenarium también se encuentra la maqueta más grande de los Pirineos: de 85 metros de largo, 20 de ancho y siete de altura. Gracias a ella se puede conocer con detalle el agua, la nieve o los parajes naturales de la cordillera.
El objetivo es recuperar este espacio para la ciudadanía, de forma gratuita y con 12 horas de apertura diaria en la temporada estival. "Este verano haremos visitas guiadas. Yo creo que ayudará también a la gente a conocer y a disfrutar un poco más de estas montañas. Porque las vemos, pero, a lo mejor, no sabemos cuáles son. Si nos lo cuentan, disfrutaremos mucho más", indica Isabel Mañero, concejal de Promoción de Sabiñánigo.
