
La nueva Prueba de Acceso a la Universidad se ha estrenado este martes en Aragón con casi 7.000 estudiantes inscritos(se abre en una nueva ventana). "Estamos bastante nerviosos, pero, bueno, yo creo que con calma y actitud y con todo lo que hemos aprendido nos va a salir bien", aseguraba uno de los aspirantes. "Yo estoy muriéndome ahora mismo, la verdad. Estoy muy nerviosa", confesaba otra alumna.
El examen de Lengua Castellana y Literatura II, en el que los estudiantes han tenido que elegir entre Pío Baroja y José Hierro, ha sido el encargado de dar el pistoletazo de salida a estas pruebas, que concluirán el jueves y cuyos resultados provisionales se conocerán el próximo 11 de junio.
Para la realización de los exámenes, la Universidad de Zaragoza (UZ) ha habilitado sedes en Zaragoza, Huesca, Teruel, Alcañiz, Barbastro, Calatayud y Jaca. Además, la prueba se ha adaptado para los 400 estudiantes con necesidades específicas, que han podido usar dispositivos electrónicos, disponer de algo más de tiempo o de un mayor tamaño de letra en los enunciados.
La nueva 'selectividad' presenta este año cambios con respecto a las convocatorias anteriores(se abre en una nueva ventana). Entre las principales novedades está la distribución de las materias. Los exámenes de las asignaturas que configuran la fase obligatoria se realizan por la mañana y pasan a las tardes las que conforman la fase voluntaria.
Otra diferencia es que desaparece la amplia opcionalidad, que obliga a estudiar el temario completo. "Es un modelo único en el que hay respuestas que se tienen que contestar sí o sí, y algunas que sí que tienen esa pequeña libertad de elección", explica Ángela Alcalá, delegada para la coordinación de las Pruebas de Acceso de la UZ.
Otra de las modificaciones es que, en esta ocasión, los exámenes son menos memorísticos y más competenciales(se abre en una nueva ventana). Es decir, los estudiantes tienen que desarrollar las cuestiones por las que les pregunten, no podrán solo "volcar" lo aprendido de memoria.
Las faltas de ortografía pueden penalizar, pero no afectan por igual en todas las asignaturas(se abre en una nueva ventana). Se podrán restar hasta dos puntos (el máximo) en Lengua Castellana y Literatura II. En Lengua Extranjera se puede restar hasta un punto y medio por faltas de ortografía y en el resto de materias la penalización solo puede ser de un máximo de un punto.
"Que se escapen dos tildes y tenga una sanción tan grave como dos puntos puede preocupar", asegura Roberto Polo, profesor de Lengua y Literatura en el IES Valle del Jiloca.
