
La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) informa de que este viernes 6 será una jornada complicada en la cuenca del Ebro desde el punto de visto meteorológico e hidrológico por la entrada de una nueva depresión aislada en niveles altos (DANA), cuyos efectos se empezarán a notar en el Cantábrico en la madrugada del viernes y que dará lugar a crecidas importantes que pueden llegar a ser extraordinarias en la margen izquierda de la cuenca del Ebro, especialmente en el Pirineo, con avisos naranjas y amarillos por lluvias de la Agencia Estatal de Meteorología. En ríos como el Cinca, su curso alto ya presenta crecidas importantes.
Entre las 0:00 y las 23:59 del viernes se esperan acumulados de más de 50 l/m² en las cuencas altas del Arga y el Irati, en Navarra, y del Aragón, Gállego, Ara, Cinca y Ésera, en la comunidad aragonesa, que localmente podrían llegar a superar los 100 l/m². En el resto de subcuencas de la margen izquierda y en general en el alto Ebro se esperan acumulados algo inferiores, de entre 20 y 40 l/m².
En la mañana de este viernes, la principal subida de caudal se ha producido en curso alto del Cinca, que a las 12:45 registraba 193,45 metros cúbicos por segundo en Lafortunada, con casi 3 metros de altura, cuando a las 9:30 apenas era de 3,57, según datos de la Confederación. La tendencia todavía es ascendente.
Según informa la Confederación, en la margen derecha las precipitaciones serán mucho menos cuantiosas (inferiores a 10 l/m²). Esta situación, está previsto que solo se prolongue durante 24 horas y que el sábado la DANA se vaya debilitando y retirando hacia el noreste, de manera que el fin de semana solo se esperan precipitaciones tormentosas mucho menos cuantiosas y ceñidas al extremo norte de la cuenca, fundamentalmente en los Pirineos.
Posibles crecidas extraordinarias
Con este pronóstico, este viernes se espera una jornada con crecidas importantes. No se descarta que puedan llegar alcanzar carácter extraordinario (y con capacidad de generar afecciones) en algunos ríos de la margen izquierda del Ebro. Son más probables en cuencas como las del Ega, Arga, Irati, Arbas, Aragón, Gállego, Ara, Cinca o Ésera, aunque, según la CHE, no hay que perder de vista al resto de subcuencas.
Además de posibles crecidas en estos cauces principales, el organismo de cuenca también advierte de que habrá que prestar mucha atención a los barrancos y cauces menores de la margen izquierda debido a la alta intensidad que pueden llegar a alcanzar localmente las precipitaciones. No se pueden descartar en los pequeños cauces crecidas súbitas locales también de carácter extraordinario.
Todas las crecidas que se produzcan en los tramos altos de los ríos pirenaicos serán absorbidas por los grandes embalses, por lo que no se esperan caudales excepcionales en los tramos bajos de dichas cuencas, explica la CHE.
