La celiaquía: una enfermedad silenciosa que afecta a 13.000 aragoneses, muchos sin diagnosticar
Este 27 de mayo se conmemora el Día Nacional del Celiaco. Se trata de una enfermedad crónica y autoinmune que afecta al 1 % de la población. Para ellos, la cesta de la compra es mil euros más cara cada año

Este martes 27 de mayo se conmemora el Día Nacional del Celiaco. Se trata de una enfermedad crónica y autoinmune que se calcula que afecta a una de cada cien personas. Eso se traduce en que en España hay unos 460.000 y 13.000 en Aragón, aunque en torno al 75 % de ellos están sin diagnosticar.
Los celiacos no toleran el gluten, una proteína que se encuentra en los cereales, la avena, la cebada o el centeno. Eso les obliga a consumir productos que no la contengan, lo que les cuesta 1.000 euros más de media cada año, según ha señalado el presidente de FECA, la Federación de Asociaciones de Celiacos en Aragón, en Buenos días de Aragón TV, Ramón Moraza.
Detectar la celiaquía entre los niños resulta más sencillo, porque se dan más casos y con síntomas más claros, aunque se percibe también que aumenta el diagnóstico entre personas mayores. Sobre los factores que desencadenan la enfermedad, no parece haber nada definido, aunque se sabe que existen factores genéticos o medioambientales. Su componente genético aumenta la sospecha clínica hasta un 30 % entre familiares; de hecho, es común que haya más de un familiar con la misma enfermedad.
En cuanto a la cesta de la compra, también aumenta para los celiacos, por eso piden "ayudas directas" porque "están sometidos a tener que consumir productos sin gluten", ha apuntado Ramón Moraza. En su caso, descubrió la celiaquía, primero en su hijo pequeño, lo que le llevó a implicarse en esta asociación, que intenta llegar a más personas y concienciar a los ciudadanos.
"Existe una red de establecimientos y restaurantes actualmente que facilita la vida de los celiacos", ha asegurado Moraza. Uno de ellos es un obrador de Zaragoza llamado 'La guinda del pastel' que abrió hace cinco años para vender productos sin gluten, "para ofrecerlos más frescos que en las grandes superficies", como ha explicado su propietario, David Redrado, quien está sensibilizado con esta enfermedad porque él mismo la padece. Elaboran panes, tartas, pasteles y dulces.
