Entra en servicio el último tramo de la A-68 entre Aragón y Navarra tras casi 10 años de obras
Este nuevo tramo completa al ya puesto en servicio entre Gallur y Mallén en 2022. La apertura llega marcada por la polémica sobre la seguridad en varios puntos del trazado, según advierte el Ayuntamiento de Mallén

Este viernes entra en servicio el último tramo de la A-68 entre Aragón y Navarra tras casi una década de obras. Una apertura que ha estado rodeada de polémica por la falta de seguridad que, según el Ayuntamiento de Mallén, presentan varios puntos de este tramo. (se abre en una nueva ventana)Las obras abarcan un total de 4,9 kilómetros.
Este nuevo tramo completa al ya puesto en servicio entre Gallur y Mallén en 2022, formando parte de un mismo proyecto para duplicar y mejorar el trazado de 15,10 kilómetros de la carretera N-232, tras una inversión global de 75,2 millones de euros.
El trazado une los dos tramos adyacentes de la autovía A-68 que ya están abiertos, estableciendo así una vía de alta capacidad entre Zaragoza y Tudela.
Este nuevo tramo incluye los enlaces de Mallén y de Cortes, además de tres vías de servicio, permitiendo la conexión de la autovía con estos dos municipios y con sus polígonos industriales, así como con la red de carreteras provincial que comunica los municipios de la comarca Campo de Borja.

Tramo abierto de la A-68./ Ministerio de Transportes
También se ha puesto en funcionamiento una nueva glorieta que reemplaza la antigua intersección en forma de “T” entre la carretera N-122 y la autopista AP-68. Esta mejora aumenta la seguridad vial en un punto que soporta un elevado tráfico de vehículos pesados.
Además, se mejora la permeabilidad de la infraestructura con ocho estructuras que permitirán el cruce de las redes locales de tráfico rodado, peatonales y de la vía pecuaria Cordel de la Loba.

