El número de temporeros en Aragón roza los 23.000, recuperando los niveles prepandemia
Según cifras de UAGA, en Aragón hay unos 15.000 temporeros trabajando en el campo y alrededor de 8.000 en los almacenes. En algunas zonas, como en Fraga (Huesca), se ha ampliado el tiempo en el que los temporeros pueden alojarse en los albergues

El número de trabajadores en la campaña de recogida de la fruta(se abre en una nueva ventana) en la Comunidad roza los 23.000, recuperando los niveles anteriores a la pandemia. Según cifras de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA), en territorio aragonés hay unos 15.000 temporeros trabajando en el campo y alrededor de 8.000 en los almacenes. En algunas zonas, como en Fraga (Huesca), se ha ampliado el tiempo en el que los temporeros pueden alojarse en los albergues, pero para ello es necesario que su situación esté regularizada.
Según fuentes del sector, la campaña de la fruta está siendo muy abundante, en general. Eso supone más flujo de personas, pero en algunas zonas no encuentran mano de obra. En otras, han contratado extranjeros directamente en su país de origen. Sin embargo, sigue habiendo inmigrantes sin papeles recogiendo la fruta. Una paradoja, insisten desde UAGA, que apuesta por cambiar la ley.
"Entiendo que en este clima que tenemos en estos momentos en Europa, ante la inmigración, todo esto es todavía más difícil. Entonces, tendremos que empezar a plantearnos si queremos solucionar el problema. Y si queremos solucionar el problema, tendrá que haber algún tipo de legislación que permita a esa gente tener papeles para trabajar. Y si no, seguiremos teniendo el mismo el problema recurrentemente", apunta Óscar Moret, responsable de sector de la Fruta de UAGA.
En Fraga, por ejemplo, en los diferentes alojamientos para temporeros han atendido a 161 personas desde que comenzó la campaña en mayo. En uno de ellos, gestionado por Cáritas, las personas con trabajo podían estar siete días, y tres los que tenían papeles pero no contrato. Ahora, junto con la comarca, han decidido ampliar el plazo de estancia: tres semanas para los que tienen empleo y una semana para los que lo están buscando. Pero cuando se acaba ese plazo, tienen que salir.
"Una persona que esté en situación irregular o que no lo esté y, sea de nacionalidad española o extranjera, esté en la calle es un problema social y tiene que abordarse desde el ámbito de lo social. Para ello hay unas competencias claras. La responsabilidad de la acción social recae en las comunidades autónomas, en las comarcas y en los ayuntamientos", detalla Antonio Ranera, responsable de Migraciones de UGT Aragón.
La mayoría de los empresarios agrícolas facilitan alojamiento a sus trabajadores, pero en las zonas frutícolas también existe el problema de la vivienda(se abre en una nueva ventana) para poder acoger a tanta cantidad de personas en un corto espacio de tiempo.
