El conflicto en Oriente Medio encarece los carburantes y preocupa a agricultores, conductores y comunidades
Ante la incertidumbre que se ha generado por este conflicto, el acopio se ve como una solución, al menos, a corto plazo. Además de la gasolina, la subida del gas también empieza a notarse en las comunidades de vecinos

El conflicto en Oriente Medio ya está teniendo consecuencias económicas en Aragón. La más inmediata es la subida de los carburantes, especialmente del gasóleo destinado a calefacciones y maquinaria agrícola. Ante la incertidumbre, agricultores y comunidades de vecinos están comenzando a hacer acopio por miedo a nuevas subidas.
Uno de los incrementos más rápidos se ha producido en el gasóleo C, utilizado en sistemas de calefacción de edificios. En apenas dos días su precio ha subido alrededor de 10 céntimos por litro, superando ya 1,30 euros.
También se ha encarecido de forma notable el gasóleo B, empleado en la maquinaria agrícola. En menos de una semana ha pasado de costar poco más de un euro por litro a rozar los 1,25 euros, lo que supone cerca de un 20 % de aumento. Esta subida preocupa especialmente al sector agrario, que teme que el encarecimiento continúe en las próximas semanas.
Las organizaciones agrarias han pedido a las administraciones que actúen para garantizar el suministro y evitar la especulación. Desde UAGA, Javier Fatás, ha reclamado que se transmita tranquilidad al sector y se frene el aumento de precios que ya está llevando a cooperativas y agricultores a llenar sus depósitos por precaución. Además del combustible, el sector teme que el conflicto tenga otros efectos colaterales, como el aumento del precio de los fertilizantes o del transporte marítimo. Esto afectaría directamente a la exportación de productos como la alfalfa, cuyo principal mercado se encuentra en Oriente Medio.
Uno de los factores clave es la situación en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el transporte mundial de petróleo. Desde el Clúster del sector energético, su presidente, Pedro Machín, ha explicado que gran parte del crudo que atraviesa esta vía se dirige a Asia, por lo que cualquier bloqueo genera tensión en el resto de mercados. Cuanto antes se reabra completamente el tráfico marítimo, antes podría estabilizarse el precio del petróleo.
Facturas más altas en comunidades de vecinos
El incremento del gasóleo y del gas también empieza a notarse en las comunidades de propietarios que utilizan calefacción central. Las facturas de los próximos meses podrían subir de forma considerable si la tendencia al alza continúa.
Por su parte, la Confederación de Estaciones de Servicio ha propuesto al Gobierno medidas fiscales para aliviar el impacto en los consumidores. Entre ellas, rebajar el IVA del combustible del 21 % al 10 % o limitar temporalmente el impuesto especial de hidrocarburos. Según sus cálculos, estas medidas podrían reducir el precio entre 15 y 22 céntimos por litro de forma inmediata.
Gasolina y diésel para automóviles, también al alza
La subida más acusada se ha registrado en los carburantes para automóviles. En apenas siete días, el precio medio de la gasolina ha alcanzado 1,60 euros por litro, lo que supone un aumento cercano al 7 %. Por su parte, el diésel roza ya 1,65 euros por litro, tras encarecerse alrededor de un 13 % desde el inicio del conflicto.
Se trata de los precios más altos desde finales de noviembre, aunque todavía lejos del récord histórico registrado en julio de 2022, cuando la gasolina alcanzó los 2,14 euros por litro y el diésel los 2,10 euros.
Actualmente, llenar el depósito de un vehículo cuesta entre 5 y 12 euros más que hace una semana. Los incrementos han sido especialmente visibles en las gasolineras de bajo coste, aunque Aragón no se sitúa entre las cinco comunidades donde más han subido los combustibles.
El futuro de los precios dependerá en gran medida de la evolución del conflicto. El barril de Brent se sitúa ahora en torno a 88 dólares, pero si supera los 100 dólares, los expertos advierten de que los carburantes podrían encarecerse hasta 20 céntimos más por litro.
Del precio que muestran los monolitos de las gasolineras, aproximadamente el 50 % corresponde a impuestos, principalmente el IVA y el impuesto especial sobre hidrocarburos. El resto se reparte entre el coste de la materia prima y el margen comercial de las estaciones de servicio.
En España existen más de 12.600 estaciones de servicio, de las cuales alrededor del 70 % son pequeñas y medianas empresas. Desde el sector reconocen su preocupación por la rápida subida de los precios y señalan que la incertidumbre es ahora el principal problema. Aun así, aseguran que no hay riesgo de desabastecimiento en España y confían en que los precios no alcancen de nuevo los niveles cercanos a los dos euros por litro registrados al inicio de la guerra de Ucrania.
Mientras tanto, muchos conductores optan por llenar el depósito ante la previsión de nuevas subidas. Para quienes dependen del vehículo a diario, especialmente transportistas o trabajadores que recorren largas distancias, el impacto en el bolsillo ya empieza a ser evidente.
