El barro y los daños en viviendas e infraestructuras paralizan la vida de los pueblos afectados por la riada
Tres días después de la fuerte tormenta, los municipios más afectados, como Azuara, Letux, Almonacid de la Cuba, Herrera y Villar de los Navarros, siguen centrando su trabajo en la limpieza de todo lo que arrastró el agua

Tres días después de la tormenta no se para de retirar barro. Las calles están todavía impracticables en las localidades afectadas, como Azuara, Letux, Almonacid de la Cuba, Herrera o Villar de los Navarros, y a muchas casas todavía es muy difícil entrar. A los daños en viviendas se unen infraestructuras destrozadas, lo que dificulta el suministro de agua y la comunicación por carretera.
Este lunes, los vecinos siguen trabajando para tratar de recuperar algo de normalidad tras la tormenta del pasado viernes. En Azuara, la parte baja del pueblo quedó prácticamente arrasada por la tromba de agua. Uno de los edificios más afectados es el centro de salud.
Esta localidad zaragozana se ha convertido en una población tomada por el barro y los escombros. Hay calles en las que todavía queda agua. Los vecinos, ayudados por sus tractores, no han dejado de limpiar desde el sábado. Hay viviendas que han quedado arrasadas y destrozadas en su interior. Lo han sufrido Belén y su familia, que consiguieron ponerse a salvo en los últimos minutos de la tormenta, como ha explicado ella misma: "Yo ya vi el tsunami que venía por allí y por allí, por los dos sitios del río, grande y lleno de barro y de cosas. En un momento ya teníamos el agua por encima de las rodillas mi marido y mi hijo. Solo oíamos pedir socorro por la terraza y por la ventana".
Las huellas de la tormenta son visibles, el pabellón está destrozado y hay coches atrapados entre las ramas. El consultorio médico está inservible y la asistencia sanitaria se va a prestar en la ludoteca del pueblo, ante la imposibilidad de utilizar el centro médico en el que también se vivieron momentos de tensión y donde la enfermera que estaba de guardia se vio sorprendida por el agua.
Un vecino ha explicado hasta dónde subió el agua: "Había personas a las que les llegó hasta la nariz, respirando como pudieron durante tres horas, agarrados al falso techo".
La localidad de Vinaceite, en la provincia de Teruel, es otra de las localidades más afectadas por las fuertes tormentas del fin de semana. El puente quedó destrozado al desbordarse el río. Los técnicos van a evaluar en las próximas horas los daños, aunque tendrán que esperar a que baje el nivel del agua para intervenir.
Mientras, los bomberos de la Diputación de Teruel continúan abasteciendo con agua potable a la localidad. Este domingo, transportaron cerca de 400.000 litros para la población y también para las granjas que se han visto gravemente afectadas.
