Aragón y Aquitania reiteran en la localidad francesa de Oloron su apoyo a la reapertura del Canfranc
Jorge Azcón y Alain Rousset han destacado la importancia de recuperar esta línea ferroviaria que mejoraría las relaciones comerciales y reduciría el tráfico de mercancías por carretera

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, y su homólogo de Nueva Aquitania, Alain Rousset, han reitado este lunes su apoyo a la reapertura del Canfranc. Ambos han destacado la importancia de recuperar esta línea ferroviaria que mejoraría las relaciones comerciales y reduciría el tráfico de mercancías por carretera.
El proyecto de reapertura de esa antigua línea de tren está pendiente de que Francia lo declare de utilidad pública y el paso previo ha sido realizar una consulta entre los vecinos y definir con ellos el impacto medioambiental y económico que tendría. En tres meses se han pronunciado ya más de 175.000 personas. Hay reticencias por el ruido o el peligro del paso de trenes, pero no serían insalvables, consideran desde la organización.
La previsión apunta a que dos trenes de pasajeros y otros 10 de mercancías circularían entre Zaragoza y Pau cuando la línea esté operativa. Y esa es la propuesta que hace la Sociedad Francesa del Ferrocarril para la reapertura de la línea internacional del Canfranc, prevista para 2032.
Los detalles de esta consulta se exponen en Oloron. Allí, el presidente de Aragón ha destacado la colaboración que ambas instituciones están teniendo en un proyecto en el que "desde Aragón se trabaja desde hace décadas para que la conexión beneficie a ambos países". "Este lunes -ha añadido Azcón-, se ha dado un paso importante porque Francia ha dado un paso fundamental que acabará en una reivindicación histórica".
Azcón ha asegurado que es consciente de que "queda mucho trabajo por hacer", pero en este momento se trabaja en algo fundamental, como es la pedagogía para "dar a conocer los beneficios sociales, políticos y medioambientales de esta obra", algo que ha calificado como "positivo" y la razón por la que esta obra se apoya desde Aragón.
El presidente de Nueva Aquitania, el socialista Alain Rousset, ha subrayado que "se apuesta por este proyecto, independientemente de las sensibilidades políticas".
Para Jonathan Vilches, encargado de la línea ferroviaria Pau-Canfranc-Zaragoza en Nueva Aquitania, este proyecto permitiría "limitar la probabilidad de que haya un accidente en este tramo", porque dejarían de circular por la carretera 440 camiones al día.
