Astrofísicos del CEFCA descubren 400 nuevas galaxias que permitirán conocer mejor al Universo
El telescopio de Javalambre y un filtro específico han sido claves para captar el color verde que desprende este tipo de astros, la base del descubrimiento

Un grupo de investigadores, liderado por el Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (CEFCA), ha descubierto 400 nuevas galaxias que servirán para conocer mejor las etapas más antiguas del Universo. Son de las denominadas de brotes de formación violentos porque las estrellas que las componen nacen y mueren muy rápido. El tono verde, muy específico de este tipo de estrellas, ha sido clave en el hallazgo, y el telescopio de Javalambre y los filtros derivados de los datos del cartografiado J-PLUS - que incluye un total de doce- han sido las herramientas utilizadas.
Carlos López, responsable del área de investigación del CEFCA, ha señalado: "Uno de los filtros, que se tienen para su uso en el telescopio, solo deja ver una parte de la luz. Y este tipo de galaxias esta compuesto por estrellas con un brillo muy característico". Las galaxias con intensos brotes de formación estelar desprenden un tono verde muy específico debido a la luz que emite el oxígeno al excitarse. Cuando una nube de gas interestelar se condensa y se comprime, nacen estrellas de todos los tamaños, pero las más grandes y masivas mueren muy rápido. Así pues, si se pueden detectar estrellas masivas se puede saber que en esa galaxia ha habido formación de estrellas reciente.
La importancia de la luz
Analizando las imágenes del cartografiado y comparando las observaciones con modelos teóricos, los astrofísicos han podido estimar las propiedades básicas de estas galaxias, como su masa, la edad de las estrellas jóvenes o la tasa de formación estelar. Gracias a este análisis, se han confirmado resultados previos, que indican, por ejemplo, que las estrellas que dominan la luz de estas galaxias tienen edades muy jóvenes (solo unos pocos millones de años, comparadas con los más de trece mil millones que han transcurrido desde el inicio del Universo). También han comprobado que habitualmente se trata de objetos de poca masa y pequeño tamaño, pero, aunque sean hasta mil veces menores en masa que nuestra galaxia, en sus brotes intensos de formación estelar nacen tantas o más estrellas que en la Vía Láctea. Son además objetos muy poco comunes: representan menos del 0,2% del total de galaxias
Es todo un hito porque, hasta su trabajo, este tipo de galaxias apenas se habían observado. Tienen una especial relevancia astrofísica porque comparten muchas propiedades con las primeras galaxias que se formaron en el Universo. Ahí reside una importante utilidad adicional de este trabajo, ya que descubre una gran cantidad de sistemas cercanos (localizados a menos de 800 millones de años luz de nosotros) pero con propiedades “primitivas”.
