
El calor extremo no solo perjudica la actividad cotidiana, también acarrea graves consecuencias en la salud, como atestiguan los últimos datos. Desde el 1 de abril hasta este lunes, 169 personas han sido atendidas en Aragón por un golpe de calor, y, desde que comenzó la última ola(se abre en una nueva ventana), 22 personas han acudido a urgencias por síntomas atribuibles a las altas temperaturas, que, en el peor de los casos, pueden derivar en el fallecimiento del paciente. De hecho, y a falta de una valoración definitiva, se calcula que en torno a 55 personas han muerto durante este verano por causas relacionadas con este fenómeno en la Comunidad y al menos una de ellas por un golpe de calor.
Los síntomas relacionados con esta afección son dolores de cabeza, aumento de temperatura o calambres y, ante ellos, siempre es necesario acudir a urgencias.
Los expertos insisten en que hay que extremar las precauciones y protegerse, especialmente aquellas personas en grupos de riesgo. "Mujeres embarazadas, bebés, niños menores de cinco años, personas con discapacidad, que trabajan al aire libre o llevan cargas pesadas, etc. Hay que estar muy pendientes de los mayores y con patología crónica, cardiaca o renal", enumera Pilar Borraz, gerente de Atención Primaria del Salud.

Infografía sobre las muertes atribuibles al calor en España en 2025. / Aragón TV
"Nuestro sistema no recoge la causa de mortalidad, pero sabemos por estudios que solo un 3 % se puede atribuir a golpes de calor y que, el resto de los excesos de mortalidad que se producen en verano, se deben al agravamiento de patologías en poblaciones vulnerables", explica Diana Gómez, investigadora del Instituto de Salud Carlos III.

