
Demasiado Málaga para una SD Huesca que no pudo imponer su juego en una Rosaleda volcada. Un escenario difícil en el que el conjunto oscense intentó resistir hasta el final, en un partido áspero, incómodo, ante un rival de mucha calidad ante el que tocó sufrir esa velocidad en ataque y una posesión en ocasiones apabullante.
La salida y la puesta en escena del Málaga ya dejó entrever que el partido iba a ser sufrido para los intereses oscenses. Y es que Juanfran Funes, el entrenador rival, preparó un once repletó de jugadores con buen pie para deshacer el entremado defensivo de Bolo: Niño, Dotor, Larrubia o un Joaquín que se lució ante su exequipo. El primer aviso llegó precisamente del extremo malagueño: un gran disparo que Dani Jiménez evitó que se convirtiera en gol. Había que sufrir y apretar los dientos en un escenario muy hostil, con picos de 85% de posesión del Málaga. Y el Huesca encontró la fórmula: balones a Laquintana, Cantero y Portillo para que crearan. Así llegaron tres ocasiones muy seguidas pasado el minuto 10. El equipo tenía armas para competir, y ante la posesión mareante del Málaga, los de Bolo se lanzaban rápido al área rival. En una de esas jugadas llegó el 0-1, transformado por Sielva de penalti. Poco duró la alegría: Larrubia aprovechó un gran pase de Joaquín para poner el empate. Los andaluces se lanzaron al ataque y dieron donde más duele: Niño transformó un penalti en el minuto 45 para poner el 2-1 ante una Rosaleda volcada con los suyos.
El sufrimiento iba a continuar en una compleja segunda parte: el Huesca estuvo menos preciso y el Málaga aprovechaba cualquier pérdida para salir lanzado a la portería de Dani Jiménez. Un tiro de Joaquín al palo no supuso el 3-1 de milagro, pero daba igual: el conjunto malagueño jugaba muy cómodo, tanto iniciando la jugada como saliendo en transiciones. Así, Joaquín, otra vez la ley del 'ex', castigó a su antiguo equipo con el 3-1 en el 55. A partir de ahí el Huesca, con jugadores como Enrich, Seoane, Ojeda o Jordi Martín fue incapaz de generar juego y ocasiones ante un Málaga que les robó el balón y que provocó más jugadas de ataque que el propio Huesca. Pero quedaba una pizca de orgullo: un arreón final en el que Pulido marcó un 3-2 en el 87 que no logró generar incertidumbre en el largo descuento pues Chupe marcó un golazo acto seguido. Carrillo, de cabeza, demostró que los suyos seguían creyendo redondeando el marcador a un 4-3 que no sería definitivo pues otra vez Chupe anotó el 5-3 en el último segundo. Dura derrota para un Huesca que sigue hundido en el descenso.
Ficha técnica:
Málaga: Alfonso Herrero; Puga (Jokin Gabilondo 87'), Murillo, Montero, Garrido (Sánchez 76'), Larrubia, Dani Lorenzo, Merino, Joaquín Muñoz (Dorrio 76'), Dotor, Niño (Chupete 65')
SD Huesca: Dani Jiménez; Carrillo, Piña, Jorge Pulido, Julio Alonso, Silva, Michael (Seoane 53'), Laquintana (Eze 77'), Cantero (Jordi Martín 66'), Portillo (Ojeda 66'), Jordi Escobar (Enrich 77')
Árbitro: Gorka Etayo: amonestó a Michael, Murillo, Puga, Joaquín
Goles: 0-1, Sielva; 1-1, Larrubia; 2-1, Niño; 3-1, Joaquín; 3-2, Pulido; 4-2, Chupe; 4-3, Carrillo; 5-3, Chupe.
