
La primera etapa en el camino de Antonio Hidalgo como entrenador de la SD Huesca se presenta fuerte. El conjunto oscense visita Ipurua para medirse al Eibar (18:30 horas), un conjunto diseñado para el play-off que lleva 5 victorias consecutivas, las dos últimas a domicilio ante Mirandés y Amorebieta. El reto, demostrar que el equipo ha cambiado bajo la dirección de un Hidalgo que ya ha visto cambios respecto a la anterior época, empezando por la actitud de unos jugadores que, dice, vuelven a disfrutar en los entrenamientos. También ha avisado en la previa de que el conjunto oscense buscará ser protagonista: "Queremos tener el balón porque el Eibar es un rival que viene alto en la presión y te exige muchísimo", aseguró el técnico catalán.
Para afrontar el partido, el Huesca tiene la baja sensible de Jorge Pulido. Por lo demás, el conjunto oscense ha ido recuperando tocados y lesionados: salvo Gerard Valentín y Pulido, cuenta con el resto de la plantilla activa. El preparador catalán ya ha elegido sistema: apostará por el 5-3-2 como dibujo y futbolistas como Rubén Pulido o Joaquín Muñoz apuntan a ser importantes con un Hidalgo que quiere dar un giro, que el Huesca busque el balón, que sea atractivo a la hora de generar juego y más ofensivo en su propuesta.
Enfrente estará el Eibar de Joseba Etxeberria. Un conjunto muy intenso que marca goles con facilidad y que viene en un excelente estado de forma. Arriba tienen una buena nómina de futbolistas de calidad, como Ager Aketxe, Jon Bautista, Qasmi o el incombustible Quique González. El portero Luca Zidane o los veteranos Sergio Álvarez o Aniatz Arbilla son otros nombres notables de un equipo hecho para estar arriba.
