Los últimos años de la vida de Francisco de Goya quedan marcados por la España destruida tras la larga Guerra de la Independencia, por el regreso de Fernando VII y la imposición cruel y despótica del absolutismo. Además, se llevan a cabo persecuciones implacables hacia los liberales, tanto aquellos que colaboraron con el reinado de José Bonaparte como de aquellos que lucharon por el regreso de Fernando “El Deseado” y alumbraron en Cádiz la primera constitución de la historia de España. Un camino difícil e intranquilo, siempre bajo la sospecha de ser afrancesado y que llevaría a Goya a escoger el camino hacia el exilio en Burdeos.
Los últimos años de la vida de Francisco de Goya quedan marcados por la España destruida tras la larga Guerra de la Independencia, por el regreso de Fernando VII y la imposición cruel y despótica del absolutismo. Además, se llevan a cabo persecuciones implacables hacia los liberales, tanto aquellos que colaboraron con el reinado de José Bonaparte como de aquellos que lucharon por el regreso de Fernando “El Deseado” y alumbraron en Cádiz la primera constitución de la historia de España. Un camino difícil e intranquilo, siempre bajo la sospecha de ser afrancesado y que llevaría a Goya a escoger el camino hacia el exilio en Burdeos.