El imaginario de las películas del oeste excita nuestra imaginación y forma parte de nuestra cultura común y global. Hemos crecido con esas heroicas aventuras que se desarrollan en las amplias praderas y en el desierto inhóspito. Nos hemos sentido fascinados por la promesa de libertad y por el peligro que encierra un territorio aún por explorar. Lo mejor y lo peor del ser humano aflora en una tierra donde todo está por hacer, hasta las leyes. Hoy en ‘Los Intocables' traemos una selección de canciones que huelen a campo, a pradera, a pólvora, a whisky sin hielo, a naipes y también, un poco, a caballo.
El imaginario de las películas del oeste excita nuestra imaginación y forma parte de nuestra cultura común y global. Hemos crecido con esas heroicas aventuras que se desarrollan en las amplias praderas y en el desierto inhóspito. Nos hemos sentido fascinados por la promesa de libertad y por el peligro que encierra un territorio aún por explorar. Lo mejor y lo peor del ser humano aflora en una tierra donde todo está por hacer, hasta las leyes. Hoy en ‘Los Intocables' traemos una selección de canciones que huelen a campo, a pradera, a pólvora, a whisky sin hielo, a naipes y también, un poco, a caballo.