Los accidentes de circulación con víctimas jóvenes se han convertido en todo un género musical. Desde la muerte de James Dean en su deportivo hasta el presente, hemos escuchado todo tipo de historias luctuosas, con adolescentes muertos al volante de su coche o al manillar de su moto.
Los accidentes de circulación con víctimas jóvenes se han convertido en todo un género musical. Desde la muerte de James Dean en su deportivo hasta el presente, hemos escuchado todo tipo de historias luctuosas, con adolescentes muertos al volante de su coche o al manillar de su moto.