Todo esto no es más que silencio entre el batir de colibríes. La poesía consiste en retar al silencio, en decir, en nombrar lo indecible y en buscar hasta arrinconar a lo inefable para que se pronuncie a sí mismo. Con esta declaración de intenciones se abre “El silencio del colibrí”, el nuevo libro de poemas que Ricardo Diez Pellejero publica con la editorial Olifante tras “Mictlán, odas a la muerte” y si aquel libro era un descenso a lo más oscuro, un nuevo y diferente acercamiento al mundo de muerte, su nueva propuesta es una reflexión sobre la poesía. Dividido en cuatro partes, Taxonomía, Etologia, De su ecología y de su biología evolutiva, el libro juega con la idea del colibrí como mensajero y explora conceptos filosóficos al tiempo que retrata experiencias vividas para componer todo un universo creativo, el del poeta que comparte con nosotros sus versos. Además, con Sipca y Paco Bolea visitamos las torres fortificadas de la provincia de Huesca.
Todo esto no es más que silencio entre el batir de colibríes. La poesía consiste en retar al silencio, en decir, en nombrar lo indecible y en buscar hasta arrinconar a lo inefable para que se pronuncie a sí mismo. Con esta declaración de intenciones se abre “El silencio del colibrí”, el nuevo libro de poemas que Ricardo Diez Pellejero publica con la editorial Olifante tras “Mictlán, odas a la muerte” y si aquel libro era un descenso a lo más oscuro, un nuevo y diferente acercamiento al mundo de muerte, su nueva propuesta es una reflexión sobre la poesía. Dividido en cuatro partes, Taxonomía, Etologia, De su ecología y de su biología evolutiva, el libro juega con la idea del colibrí como mensajero y explora conceptos filosóficos al tiempo que retrata experiencias vividas para componer todo un universo creativo, el del poeta que comparte con nosotros sus versos. Además, con Sipca y Paco Bolea visitamos las torres fortificadas de la provincia de Huesca.