Es una figura apasionante, el hombre que consiguió construir un gran engaño gracias al cual ministros, banqueros, diplomáticos, académicos, periodistas e incluso el mismo Papa en el Vaticano apoyaron trabajos de investigación sobre talismanes, apariciones demoníacas, orgías, asesinatos rituales, profanaciones y una larga lista de fabulaciones que cimentaron la leyenda negra de la masonería. Sus 'revelaciones' causaron un impacto tal en la sociedad europea que en 1896 llegó a celebrarse en Trento un congreso antimasónico en el que el propio Taxil participó y en el que sus inverosímiles personajes ?y él mismo en calidad de confidente de ellos? ocuparon un lugar destacadísimo en las sesiones. Apenas unas semanas después del congreso, Taxil organizó una conferencia en la Sociedad Geográfica de París, durante la que confesó ante un público ojiplático que todo cuanto había escrito no era más que una «broma». Hoy en La torre de Babel hablamos de engaños, de mentiras, de cómo un hombre pudo llegar a convencer al mismo Papa de Roma, Leon XIII, de que existía un complot para imponer el reino de Lucifer en el mundo. Es parte de la historia que la escritora Maria Viedma cuenta en 'Taxil, nunca digas la verdad', una novela ambientada en la ultima década del siglo XIX en París que narra un episodio desconocido con la masonería y su desarrollo como eje principal. Y en torno al mismo, algunas figuras tan fascinantes como la del propio Leo Taxil, un hormbre que supo construir una enorme mentira.
Es una figura apasionante, el hombre que consiguió construir un gran engaño gracias al cual ministros, banqueros, diplomáticos, académicos, periodistas e incluso el mismo Papa en el Vaticano apoyaron trabajos de investigación sobre talismanes, apariciones demoníacas, orgías, asesinatos rituales, profanaciones y una larga lista de fabulaciones que cimentaron la leyenda negra de la masonería. Sus 'revelaciones' causaron un impacto tal en la sociedad europea que en 1896 llegó a celebrarse en Trento un congreso antimasónico en el que el propio Taxil participó y en el que sus inverosímiles personajes ?y él mismo en calidad de confidente de ellos? ocuparon un lugar destacadísimo en las sesiones. Apenas unas semanas después del congreso, Taxil organizó una conferencia en la Sociedad Geográfica de París, durante la que confesó ante un público ojiplático que todo cuanto había escrito no era más que una «broma». Hoy en La torre de Babel hablamos de engaños, de mentiras, de cómo un hombre pudo llegar a convencer al mismo Papa de Roma, Leon XIII, de que existía un complot para imponer el reino de Lucifer en el mundo. Es parte de la historia que la escritora Maria Viedma cuenta en 'Taxil, nunca digas la verdad', una novela ambientada en la ultima década del siglo XIX en París que narra un episodio desconocido con la masonería y su desarrollo como eje principal. Y en torno al mismo, algunas figuras tan fascinantes como la del propio Leo Taxil, un hormbre que supo construir una enorme mentira.