José Antonio Gargallo Gascón vive en Calanda y es autor de una novela, “Todos los viernes del mundo”, deslumbrante. Basada en hechos reales y llena de imaginación, Jose Antonio comparte con nosotros el diario de Rodolfo, el dueño del último videoclub de La Capital. Rodolfo tiene alzheimer y mientras va olvidando fragmentos de su vida recuerda perfectamente planos, argumentos e incluso películas enteras. Consciente de que la enfermedad avanza sin piedad, Rodolfo comienza a escribir su día a día y ese diario, esa narración del paso de los días, sus mirada sobre el mundo, sus anécdotas cotidianas, las historias del videoclub, sus recuerdos de películas, son las que comparte con nosotros el escritor calandino Jose Antonio Gargallo en “Todos los viernes del mundo”. La clave, lo que hace diferente esta historia es el punto de humor absurdo, de agilidad en los diálogos, la prosa contenida en la que no sobra nada y que sin embargo dice mucho, los personajes únicos e inolvidables que Jose Antonio construye.
José Antonio Gargallo Gascón vive en Calanda y es autor de una novela, “Todos los viernes del mundo”, deslumbrante. Basada en hechos reales y llena de imaginación, Jose Antonio comparte con nosotros el diario de Rodolfo, el dueño del último videoclub de La Capital. Rodolfo tiene alzheimer y mientras va olvidando fragmentos de su vida recuerda perfectamente planos, argumentos e incluso películas enteras. Consciente de que la enfermedad avanza sin piedad, Rodolfo comienza a escribir su día a día y ese diario, esa narración del paso de los días, sus mirada sobre el mundo, sus anécdotas cotidianas, las historias del videoclub, sus recuerdos de películas, son las que comparte con nosotros el escritor calandino Jose Antonio Gargallo en “Todos los viernes del mundo”. La clave, lo que hace diferente esta historia es el punto de humor absurdo, de agilidad en los diálogos, la prosa contenida en la que no sobra nada y que sin embargo dice mucho, los personajes únicos e inolvidables que Jose Antonio construye.