En frasco pequeño: “Dickinson y las violetas” y “El hombre que enseñaba a leer”

LA TORRE DE BABEL

En dosis pequeñas llegan hoy dos joyitas a la torre de Babel, dos historias breves, ambas ilustradas, que tienen en común el formato, la cuidadísima edición, el anclaje con la propia literatura y que dejan al lector encantado tras devorar sus pocas páginas. Son las nuevas propuestas de la colección de biografías ilustradas de Nórdica Libros y la edición de 2025 de las Letras de año nuevo del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Jesús Marchamalo y el ilustrador oscense Antonio Santos firman “Dickinson y las violetas”, la poética biografía de una de las escritoras norteamericanas más destacadas, que además tiene una historia personal apasionante: vivió más de la mitad de su vida recluida en su propia habitación. Miguel Angel Buj, también oscense, es el autor de “El hombre que enseñaba a leer”, una divertidísima historia sobre infancia, libros y lecturas que ilustra en naranja fluorescente David Adiego.

En frasco pequeño: “Dickinson y las violetas” y “El hombre que enseñaba a leer”

En dosis pequeñas llegan hoy dos joyitas a la torre de Babel, dos historias breves, ambas ilustradas, que tienen en común el formato, la cuidadísima edición, el anclaje con la propia literatura y que dejan al lector encantado tras devorar sus pocas páginas. Son las nuevas propuestas de la colección de biografías ilustradas de Nórdica Libros y la edición de 2025 de las Letras de año nuevo del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Jesús Marchamalo y el ilustrador oscense Antonio Santos firman “Dickinson y las violetas”, la poética biografía de una de las escritoras norteamericanas más destacadas, que además tiene una historia personal apasionante: vivió más de la mitad de su vida recluida en su propia habitación. Miguel Angel Buj, también oscense, es el autor de “El hombre que enseñaba a leer”, una divertidísima historia sobre infancia, libros y lecturas que ilustra en naranja fluorescente David Adiego.