A inicios del siglo X, el conde Galindo II de Aragón había sido fundamental para que se produjera el cambio dinástico en el reino de Pamplona pasando de los Arista a los Jimeno. Sin embargo, la falta de hijos varones del conde aragonés capaces de heredar los dominios de su padre haría entrar en escena a una de sus hijas, Andregoto Galíndez. Un cambio que provocará el fin de una etapa y el inicio de otra muy diferente con un condado de Aragón que quedó integrado en el reino de Pamplona durante más de un siglo. ¿Cómo fue ese proceso?
A inicios del siglo X, el conde Galindo II de Aragón había sido fundamental para que se produjera el cambio dinástico en el reino de Pamplona pasando de los Arista a los Jimeno. Sin embargo, la falta de hijos varones del conde aragonés capaces de heredar los dominios de su padre haría entrar en escena a una de sus hijas, Andregoto Galíndez. Un cambio que provocará el fin de una etapa y el inicio de otra muy diferente con un condado de Aragón que quedó integrado en el reino de Pamplona durante más de un siglo. ¿Cómo fue ese proceso?