Con la llegada de la primavera, los osos pardos salen de la hibernación en zonas como Ansó. Aragón cuenta ya con varios ejemplares en seguimiento y cifras al alza, aunque el desafío sigue siendo compatibilizar su conservación con la actividad ganadera, en un contexto donde los ataques han descendido notablemente.
Con la llegada de la primavera, los osos pardos salen de la hibernación en zonas como Ansó. Aragón cuenta ya con varios ejemplares en seguimiento y cifras al alza, aunque el desafío sigue siendo compatibilizar su conservación con la actividad ganadera, en un contexto donde los ataques han descendido notablemente.