Un estudio publicado en la revista Plos One y realizado desde el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), junto con científicos y científicas de diferentes centros y universidades, entre ellos el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), ha constatado que ni la mayoría de los propios científicos son conscientes de la disparidad de género en el mundo de la investigación. Siguen llegando a Ágora datos que reflejan la brecha de género en el mundo de la ciencia, objeto de reivindicación del movimiento 11 de febrero. Lo curioso de este estudio es que para su elaboración se ha analizado la representación y comportamiento femenino en un congreso.
Un estudio publicado en la revista Plos One y realizado desde el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), junto con científicos y científicas de diferentes centros y universidades, entre ellos el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), ha constatado que ni la mayoría de los propios científicos son conscientes de la disparidad de género en el mundo de la investigación. Siguen llegando a Ágora datos que reflejan la brecha de género en el mundo de la ciencia, objeto de reivindicación del movimiento 11 de febrero. Lo curioso de este estudio es que para su elaboración se ha analizado la representación y comportamiento femenino en un congreso.