Los científicos acuñan el concepto ‘diversidad oculta’: el impacto oculto de la actividad humana en la naturaleza

ÁGORA

La vegetación natural suele carecer de muchas especies que podrían vivir en determinados ecosistemas, especialmente en regiones con fuerte impacto humano, según un nuevo estudio publicado en Nature y coordinado por la Universidad de Tartu (Estonia). Más de 200 científicas y científicos del consorcio internacional DarkDivNet, entre ellos investigadores del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC), han analizado plantas en casi 5.500 parcelas distribuidas en 119 regiones de todo el mundo. En cada sitio, calcularon la llamada ‘diversidad oscura’: especies nativas que podrían vivir allí pero que están ausentes. El investigador Ramón y Cajal del IPE Guillermo Bueno cuenta que zonas de pasto analizadas en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido no salen afortunadamente mal paradas.

Los científicos acuñan el concepto ‘diversidad oculta’: el impacto oculto de la actividad humana en la naturaleza

La vegetación natural suele carecer de muchas especies que podrían vivir en determinados ecosistemas, especialmente en regiones con fuerte impacto humano, según un nuevo estudio publicado en Nature y coordinado por la Universidad de Tartu (Estonia). Más de 200 científicas y científicos del consorcio internacional DarkDivNet, entre ellos investigadores del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC), han analizado plantas en casi 5.500 parcelas distribuidas en 119 regiones de todo el mundo. En cada sitio, calcularon la llamada ‘diversidad oscura’: especies nativas que podrían vivir allí pero que están ausentes. El investigador Ramón y Cajal del IPE Guillermo Bueno cuenta que zonas de pasto analizadas en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido no salen afortunadamente mal paradas.