Queda mucho por conocer sobre la composición química de pequeños asteroides, pero su potencial para albergar metales valiosos, materiales del sistema solar primitivo y la posibilidad de obtener un registro geoquímico de sus cuerpos progenitores los convierte en candidatos prometedores para la futura utilización de recursos espaciales. Un equipo liderado por el Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) ha analizado muestras de asteroides de tipo C procedentes de caídas históricas y de la NASA. Son cuerpos menores del sistema solar ricos en carbono, progenitores de las condritas carbonáceas. Los hallazgos (Monthly Notices of the Royal Astronomical Society) respaldan la idea de que estos asteroides pueden servir como fuentes de materiales cruciales. Josep M. Trigo-Rodríguez, autor principal del estudio y astrofísico del ICE-CSIC (también adscrito al Institut d’Estudis Espacials de Catalunya IEEC) explica en Ágora la investigación y narra las posibilidades que se abren entorno a la minería espacial.
Queda mucho por conocer sobre la composición química de pequeños asteroides, pero su potencial para albergar metales valiosos, materiales del sistema solar primitivo y la posibilidad de obtener un registro geoquímico de sus cuerpos progenitores los convierte en candidatos prometedores para la futura utilización de recursos espaciales. Un equipo liderado por el Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) ha analizado muestras de asteroides de tipo C procedentes de caídas históricas y de la NASA. Son cuerpos menores del sistema solar ricos en carbono, progenitores de las condritas carbonáceas. Los hallazgos (Monthly Notices of the Royal Astronomical Society) respaldan la idea de que estos asteroides pueden servir como fuentes de materiales cruciales. Josep M. Trigo-Rodríguez, autor principal del estudio y astrofísico del ICE-CSIC (también adscrito al Institut d’Estudis Espacials de Catalunya IEEC) explica en Ágora la investigación y narra las posibilidades que se abren entorno a la minería espacial.